Un Dépor con dos caras rescata un punto en La Rosaleda, pero vuelve a dejar dudas atrás

Aubameyang adelantó a los blanquiazules en un gran inicio, pero un penalti transformado por Chupete igualó un encuentro en el que los coruñeses fueron perdiendo control y acabaron sufriendo por momentos.

El Deportivo de La Coruña sumó un punto en su visita a La Rosaleda tras empatar 1-1 ante el Málaga en un partido que volvió a reflejar algunas de las virtudes y defectos que acompañan al conjunto coruñés en este inicio liguero.

Los de Antonio Hidalgo comenzaron con personalidad, golpearon primero y parecían tener el encuentro bajo control, pero acabaron cediendo terreno y permitiendo que el rival creciese hasta igualar la contienda.


El arranque deportivista fue prometedor. Con una presión intensa y una circulación rápida, el Dépor encontró espacios y logró adelantarse en el minuto 21 gracias a Pierre-Emerick Aubameyang.

El delantero aprovechó una buena acción ofensiva para confirmar su idilio con el gol y poner por delante a un equipo que durante buena parte del primer tiempo transmitió sensaciones positivas.


Sin embargo, cuando parecía que el partido estaba donde quería el Deportivo, reaparecieron los problemas defensivos.

El equipo perdió solidez en las disputas, concedió demasiadas facilidades en los metros finales y permitió que el Málaga se instalase con comodidad cerca del área visitante. Fruto de esa insistencia llegó un penalti que Chupete transformó en el minuto 34 para establecer el 1-1.


La segunda mitad dejó una imagen menos convincente del conjunto coruñés. El Deportivo tuvo dificultades para enlazar juego, el centro del campo perdió protagonismo y las ocasiones claras fueron escasas.

Mientras tanto, el Málaga se mostró más agresivo y dio la sensación de creer más en la victoria durante varios tramos del encuentro.


Aunque el empate fuera de casa siempre puede considerarse un resultado aceptable, el partido deja varios motivos de reflexión para el Deportivo.

El equipo volvió a mostrar capacidad para competir y generar peligro arriba, pero también evidenció una fragilidad defensiva preocupante y una tendencia a desconectarse tras ponerse por delante. Si quiere mirar hacia la zona tranquila de la clasificación, necesita aprender a gestionar mejor sus ventajas y mantener la intensidad durante los noventa minutos.
Al final, reparto de puntos en La Rosaleda.

Un resultado que suma, pero que deja la sensación de que el Deportivo desperdició una buena oportunidad para llevarse algo más de Málaga.

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