Setenta vecinos de la aldea de San Pedro de Laroá, en Xinzo, han presentado un escrito oficial ante el Ministerio de Agricultura para denunciar supuestas irregularidades en la construcción de una balsa de riego, enmarcada en el plan de regadío de la comarca de A Limia.
En el documento, los residentes argumentan que la empresa constructora ha incumplido presuntamente normativas esenciales. Entre las irregularidades citadas, destacan la ausencia de depósito de justiprecio por las expropiaciones y la entrada ilegal en terrenos privados sin el permiso de los propietarios para llevar a cabo la obra. Además, los vecinos señalan defectos en el propio proceso de expropiación de las tierras.
Los reclamantes han propuesto a los promotores del plan, SEIASA y la Comunidad de Regantes Nova Limia, una ubicación alternativa para la balsa, diferente a la ya seleccionada. Asimismo, han enviado cartas al alcalde de Xinzo, al presidente de la Diputación de Ourense, a SEIASA, a la empresa TRAGSA y a la Consellería de Medio Rural para expresar su rotundo desacuerdo con la ubicación actual de la «piscina» de 25 millones de litros. El principal temor de los vecinos es que una fuga o rotura de la balsa provocaría la inundación de la aldea.
Los afectados, que iniciaron hace semanas una campaña de movilización contra lo que describen como «tozudez» por parte de los promotores, afirman haber informado previamente a un técnico de la empresa pública SEIASA sobre la ubicación alternativa que, según ellos, no representaría ningún riesgo para el pueblo.
Los residentes insisten en que continuarán con sus movilizaciones y no descartan emprender acciones judiciales si los promotores de la balsa no rectifican su postura en breve. La amenaza de una posible anegación de parte del municipio de A Limia en caso de fallo de la infraestructura ha elevado la tensión en la comunidad.