@jsuarez02111977
Un hálito funesto, como exhalación de cripta húmeda, me alcanza en este día de cielos plomizos. Es el susurro de una despedida: la de Ozzy Osbourne, príncipe de las tinieblas, cuya voz ha sido durante más de medio siglo el eco gutural de lo prohibido, el canto fúnebre de las almas atormentadas.
Es hoy, 5 de julio de 2025, cuando en el estadio Villa Park de Birmingham, ciudad gris y natal, el destino cierra su círculo macabro. Allí, bajo bóveda celeste cuajada de nubarrones, se celebra el ritual llamado “Back to the Beginning.” Los cuatro heraldos de Black Sabbath —Ozzy, Iommi, Butler y Ward— se reúnen, como sombras resucitadas, para conjurar un último hechizo. Dicen los cronistas que será “el mayor concierto de heavy metal de la historia.”
En esta velada, se alzan clamores de guitarras, retumban himnos sombríos: Paranoid, War Pigs, Iron Man. Sobre el altar eléctrico se congregan espectros ilustres: Metallica, Guns N’ Roses, Slayer, Pantera, Tool, Anthrax, Gojira, Alice in Chains, Mastodon, Halestorm. Es Tom Morello quien, cual nigromante, orquesta este aquelarre sonoro. Todo será transmitido más allá de los mares, y los frutos de esta ceremonia se ofrecerán en sacrificio a Cure Parkinson’s, Birmingham Children’s Hospital y Acorn Children’s Hospice.
Y sin embargo, la figura central, el sacerdote oscuro, está herido. El tiempo ha hundido sus garras en la carne de Ozzy, dejándole el temblor funesto del Parkinson y las vértebras talladas por el dolor. Mas ni la decrepitud logra robarle el fulgor siniestro que habita en su mirada, ni acallar su voz, todavía cargada de exilio, de furia y de hechizo.
He sentido siempre que el heavy metal es un cementerio donde las ánimas encuentran consuelo. Y Ozzy ha sido su guardián, su médium, su Poe eléctrico. Él ha gritado en la noche por nosotros, cuando temíamos conjurar nuestros propios fantasmas. Ha reído con la demencia de quien se sabe al borde del abismo. Ha hecho del exceso y de la tragedia un arte.
Hoy se despide de los escenarios, mas su eco persistirá en las catacumbas del recuerdo. Gracias, príncipe de las tinieblas, por habernos enseñado que incluso en la negrura más cerrada arde una chispa de belleza. Que la vida, aunque sea breve, es digna de ser vivida con un estruendo digno de las criptas y las estrellas.
Grandioso texto… Totalmente de acuerdo.
Tremendas palabras ????????
Me encantaron cada una de sus palabras…????????????
Excelente publicación describe perfecto lo que representa el gran Ozzy ????????