Patricia Iglesias subraya que «Galicia merece un gobierno limpio, transparente y comprometido con el bien común, que respete las reglas y que rinda cuentas».
La portavoz de Transparencia del Grupo Socialista, Patricia Iglesias, ha emplazado hoy al Partido Popular a comprometerse con la regeneración democrática a través de «mecanismos sólidos y contrastables». Iglesias presentó una proposición no de Ley en el Pleno del Parlamento para solicitar al gobierno gallego la aprobación de una Ley Gallega de Integridad Pública con «medidas claras en materia de conflictos de intereses, incompatibilidades y regulación de puertas giratorias». Esta propuesta será votada mañana miércoles.
Medidas propuestas para una mayor transparencia
La iniciativa socialista busca establecer una regulación efectiva de la actividad de los lobbies y una reducción drástica del uso de contratos menores para fomentar procedimientos que promuevan la concurrencia. Asimismo, incluye un control público reforzado de las sociedades públicas. El Grupo Socialista también propone modificar el código ético vinculante para cargos públicos y directivos de empresas públicas, con el objetivo de que incorpore procedimientos sancionadores y una supervisión independiente.
Críticas a la «hipocresía sin límites» del PP frente a la corrupción
Iglesias criticó duramente la «hipocresía sin límites del PP frente a la corrupción», contrastando la contundencia del PSOE con la respuesta del Partido Popular bajo la dirección de Feijóo y Rueda. La portavoz socialista señaló que el PP «mantiene a 48 imputados y tiene 30 causas penales pendientes» sin haber iniciado ningún tipo de investigación interna ni asumido responsabilidades políticas.
Además, puso como ejemplo de opacidad y falta de transparencia la gestión de sociedades como Impulsa Galicia o la Sociedad Gallega de Recursos, tal y como ha señalado el Consello de Contas. También mencionó el «pacto secreto» del gobierno gallego con la empresa Altri. Iglesias advirtió que «Galicia no es el corral privado de ningún partido político» y que «merece un gobierno limpio, que gestione con honestidad y dé ejemplo, no un gobierno de favores, de contratos a dedo y de silencios cómplices».