Coincidiendo con la solemne ceremonia de entrega de despachos a los nuevos guardiamarinas en la Escuela Naval Militar de Marín, un acto que contó con la presencia de Sus Majestades el Rey y las Princesas, el personal civil del Ministerio de Defensa se ha concentrado hoy a las puertas del recinto para reclamar el fin de la discriminación que, según denuncian, sufren en su ámbito laboral.
Los trabajadores y trabajadoras, que se congregaron de forma pacífica, quisieron aprovechar la visibilidad de un evento de tal magnitud, con la atención mediática y oficial que conlleva, para hacer oír sus demandas. Su principal reivindicación se centra en la eliminación de las diferencias de trato y oportunidades que perciben en comparación con el personal militar, exigiendo una mayor equiparación de derechos y condiciones laborales.
Entre las quejas más recurrentes se encuentran las relativas a la progresión de carrera, la retribución, el acceso a determinados puestos y la participación en decisiones que afectan directamente a su trabajo diario. Los concentrados subrayan la importancia de su labor en el funcionamiento del Ministerio de Defensa y de las Fuerzas Armadas, considerando que su contribución no siempre es reconocida ni valorada de manera justa.
La coincidencia de esta protesta con la presencia de la Familia Real en Marín subraya el deseo del personal civil de visibilizar su situación ante las más altas instancias del Estado y la opinión pública. Los manifestantes esperan que este acto de protesta sirva para impulsar un diálogo con las autoridades ministeriales y se tomen medidas concretas que pongan fin a lo que consideran una persistente discriminación laboral.