El 16 de julio es un día especialmente marcado en el calendario de muchos pueblos y ciudades de España y América. La festividad del Día de la Virgen del Carmen es una de esas celebraciones religiosas más arraigadas y emotivas para los pueblos y ciudades que «miran al mar». Al ser considerada patrona de los marineros, pescadores y, por extensión, de toda la gente ligada al mar, es venerada de un modo especial en las localidades costeras. Suele ser común realizar procesiones terrestres y marítimas por las costas españolas. Pero al contrario de lo que podría pensarse, también se celebra con intensidad en localidades del interior.
Galicia es la parte de España en la que la cultura marinera se encuentra especialmente presente. Casi un 25% de los 313 municipios gallegos limitan con la costa. La provincia de A Coruña sitúa 37 pueblos en la franja litoral, seguida de los 24 en Pontevedra, sin olvidar, a las 8 localidades lucenses. En todos ellos se festeja a la «Estrella de los Mares» aunque únicamente en unos pocos tienen la consideración de feriado. Resulta curioso que, en Ourense, única provincia sin salida al mar, se festeja especialmente esta advocación de la Virgen en los ayuntamientos de Cualedro y Porqueira. Lo que no ocurre en ninguna localidad de la limítrofe Lugo, aunque en la Mariña Lucense se realicen diversos actos durante conmemorativos.
En las dos provincias occidentales, las mayoritariamente costeras, solo tienen marcado esta jornada con rojo este día en las coruñesas de Boiro, Camariñas, Cariño, Corcubión, Melide, Muros, Noia, Rianxo, Ribeira, al igual que en Arzúa y Zas. Estas dos últimas al igual que la pontevedresa de Mondariz‑Balneario no se encuentran bañadas por aguas atlánticas, como ocurre con Bueu, Catoira, O Grove, A Guarda, Marín, Moaña y Mondariz‑Balneario.
Cangas de Morrazo, en la ría de Vigo es un ejemplo prototípico de la singularidad gallega. El 16 de agosto no es un día feriado y, sin embargo, la Virgen del Carmen se celebra de modo intenso. Prueba del fervor y devoción a la patrona de la gente del mar son las imágenes de la Virgen que se encuentran presentes en las cinco parroquias de este ayuntamiento. Sobre todas ellas resplandece el retablo-altar de la Misericordia, con forma de frontispicio, de la excolegiata de Cangas. Realizado en el siglo XVIII es de estilo neoclásico, y está presidido por la imagen de la «nueva» Virgen del Carmen. Sobre ésta se localiza un baldaquino con la figura de San Simón de Stock impulsor del Santo Escapulario que nos recuerda que María es guía segura.
Desde el pasado día 7 de julio se celebró la novena en honor de la Virgen del Carmen, organizado por la Cofradía de la Misericordia-Gremio de Mareantes de Cangas. El párroco de la localidad, Severo Lobato Iglesias ofició estos actos preparatorios, así como la solemne Misa del 16 de julio. Desde esta fecha la imagen de la patrona presenta una bella ornamentación en la que no faltan los objetos relacionados con el mundo marinero. Remos, timones, rezones, salvavidas, faros, maquetas de diversas embarcaciones y artes de pesca… son un símbolo de identificación de todo un pueblo nacido alrededor del mar. Las celosas camareras de la Virgen, son las encargadas de que la «Virgen de todos», como dicen, brille y reluzca de un modo especial. «Ningún año es igual y éste se ha convertido en algo especialmente singular». Desde la misma entrada del templo el fresco aroma que las flores que adornan la imagen se percibe con facilidad. El fervor y la piedad popular se ve reflejada con el incesante y escalonado depósito de ramos y coronas de flores que muchas personas, de modo anónimo, han depositado a los pies de la Estrella y Reina de los Mares. Es una muestra de gratitud y admiración a la figura de la Madre protectora ante los peligros y sufrimientos. Hasta el sábado 19 de julio se podrá contemplar el homenaje de un pueblo a su imagen marinera.
Por su parte, la asociación de marineros y armadores Farolillo Rojo de Cangas en la víspera del día 16, traslada la imagen del Carmen desde la iglesia parroquial de Santa María de Darbo al puerto de Cangas. Durante unas horas en la lonja de Cangas se confunden el olor a salitre con el aroma que desprenden las flores que adornan el templete ocasional realizado en la nave central del recinto. Una hermosa alfombra floral indica el camino que se recorrerá para ser embarcada y, de este modo, realizar la procesión marítima por la Ría de Vigo. Casi un centenar de embarcaciones acompañan al barco que porta a la Virgen. Se entona la Salve Marinera y se realiza la ofrenda floral.
Estas celebraciones continuarán en la parroquia de Aldán, donde su puerto se convierte en el lugar idóneo para celebrar por todo lo alto estas fiestas. La comisión de fiestas del Carmen organiza todas las celebraciones que finalizan el 27 de julio con degustación de productos del mar, procesión y ofrenda marítima. Para finalizar, ya de medianoche, un castillo de fuegos artificiales iluminará la acogedora bahía de Aldán.