Según fuentes internas, el partido busca que una convocatoria anticipada minimice el impacto de más de 30 causas judiciales que se espera avancen en los próximos meses.
El Partido Popular está valorando la posibilidad de un adelanto electoral, en parte para minimizar el impacto de lo que algunos de sus miembros denominan una «oleada judicial». De acuerdo con fuentes cercanas a la dirección del partido, se espera que más de 30 causas judiciales que involucran a altos cargos y miembros del PP avancen de forma significativa a partir del próximo otoño.
La estrategia, según estas fuentes, sería utilizar una convocatoria electoral para relegar a un segundo plano las noticias sobre los distintos procesos judiciales, ya que la atención mediática se concentraría en la campaña. Los casos abarcan desde la financiación irregular hasta supuestos desvíos de fondos y cohecho, afectando a figuras prominentes en distintas regiones de España.
Aunque públicamente la cúpula del partido niega esta posibilidad, las conversaciones internas se intensificaron en las últimas semanas. La idea sería que, al llevar a cabo una campaña en un contexto de incertidumbre política, el Partido podría defender su posición de cara a una eventual victoria y minimizar el daño reputacional que las sentencias y declaraciones podrían causar. Esta situación, de no producirse un adelanto electoral, el gran beneficiado podría ser VOX, aprovechando el descalabro judicial de una derecha que, vería dañada su reputación política si las sentencias fuesen desfavorables.
Esta decisión dependerá en gran medida de los sondeos y de la situación política actual. La cúpula del PP estaría sopesando los riesgos y beneficios de esta estrategia, conscientes de que un adelanto electoral podría ser interpretado por la ciudadanía como un intento desesperado por evadir responsabilidades.