La Diputación Permanente del Congreso de los Diputados se reúne este martes para debatir una batería de solicitudes de comparecencia, registradas por el Partido Popular, dirigidas al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a otros ocho ministros. La sesión, que arrancará a las 10:00 horas, marca el inicio del pulso político del nuevo curso, con la oposición buscando explicaciones urgentes sobre una serie de controversias.
El principal foco de atención es la petición de comparecencia de Pedro Sánchez ante el Pleno de la Cámara. El PP exige que rinda cuentas sobre «la corrupción que afecta a su Gobierno, su familia y al PSOE», haciendo hincapié en la reciente imputación de su esposa, Begoña Gómez, por presuntos nuevos delitos. Los populares también citan la investigación judicial a Leire Díez y el incumplimiento de las recomendaciones del GRECO en materia de prevención de la corrupción.
Además del presidente, la solicitud de comparecencia se extiende a otros miembros del gabinete, con una variedad de temas en la agenda:
- Vicepresidentas: Se pide la comparecencia de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, para que explique la «quita de la deuda» que el Gobierno estaría preparando para sus socios independentistas. También se ha solicitado la presencia de la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, para que detalle las actuaciones del Gobierno ante la reciente ola de incendios y las medidas para paliar los daños.
- Otros ministros: El PP ha extendido sus peticiones a otros ministros, reclamando explicaciones sobre diversos asuntos de actualidad. Se incluyen comparecencias por la gestión de la «emergencia migratoria», el «caos ferroviario», o la postura del Gobierno ante el procesamiento del Fiscal General del Estado.
La Diputación Permanente, que ejerce las funciones del Congreso en periodos no ordinarios de sesiones, es el escenario donde se decidirá si estas comparecencias se llevan a cabo. Para que las solicitudes del PP salgan adelante, necesitan el apoyo de una mayoría de los miembros, lo que implica conseguir el respaldo de socios del Gobierno como Junts y Podemos, cuyos votos podrían inclinar la balanza. Este movimiento de la oposición busca no solo obtener explicaciones, sino también marcar la agenda política y poner al Gobierno contra las cuerdas al comienzo del nuevo ciclo parlamentario.