El Partido Popular de Oleiros no sale de su asombro al contemplar el lamentable espectáculo, de la más absoluta hipocresía, que está dando Ángel García Seoane, Alcalde de Oleiros, en relación con las mociones de censura, tanto la que relevó de su cargo a la alcaldesa de Fisterra el pasado 19 de agosto, como la que relevará al Alcalde de Carral la próxima semana.
García Seoane se «cargó», tras las elecciones de 1979, al alcalde Xosé Lois Martínez, que había encabezado la candidatura de los vecinos, en la que García Seoane concurría como número dos y que le llevó entonces y por primera vez a la Diputación. Fue una moción de censura que ganó aunque permitió permanecer en el cargo a Martínez dejando claro quién tenía el control y el mando del Grupo Municipal y, por ende, del Ayuntamiento.
En las siguientes elecciones, ya como Alternativa dos Veciños, recibió un duro castigo en las urnas pero volvió a conspirar contra el alcalde, el socialista Del Monte.
Con las demás fuerzas políticas y parte de los concejales socialistas que traicionaron a Del Monte, auspició una nueva moción de censura, que lo llevaría a él a la Alcaldía -en la que se ha enquistado hasta el día de hoy- pues, aunque estuvo inhabilitado, no dejó de ejercer como alcalde, utilizando a Esther Pita para mantener el poder real.
Estos «antecedentes» no son muy conocidos entre la población de Oleiros, teniendo en cuenta el tiempo transcurrido y el incremento de la misma.
Pero para el Partido Popular resulta casi cómico ver la teatralización de los acontecimientos emprendida por García Seoane, mostrando unos niveles colosales de indignación por aquello en lo que él se puede considerar un maestro y precursor.