Suele decirse que con la evolución de los tiempos y la llegada de nuevas tecnologías que tienden a hacernos la vida más sencilla hemos aprendido también a cuidarnos un poco más. En la ecuación, menos tiempo y más resultados acostumbra a ser sinónimo de éxito y un atractivo en una época marcada por la inmediatez y la búsqueda de cambios a corto plazo. Sin embargo, todas esas máximas podrían sonar fruto de una búsqueda del cuidado personal.
Lo malo es que, muchas veces, cuando hablamos de cuidado damos por hecho que nos referimos al exterior y, con demasiada frecuencia, nos olvidamos de mirar hacia dentro de nosotros mismos. De hecho, creemos que somos los únicos que podemos tratarnos y, muchas veces, solamente nos damos derecho a volar a nuestro interior a nosotros mismos.
El problema surge, como en tantos otros aspectos de la vida, cuando los gurús de la ayuda y los que prometen conocernos como nadie emergen con promesas de acercar la luna y hacer alcanzable lo que siempre habíamos considerado como imposible. A todos nos gusta soñar y si, aparentemente, el viaje a esos sueños se puede hacer por un atajo, está en la condición humana el dejarse llevar. No obstante, pongamos en valor esa expresión: dejarse llevar. Porque una cosa es hacer caso al consejo de profesionales como un psicólogo online y otra dar pábulo a los mercaderes de la inmediatez y lo fácil, que generalmente acaban por ser sinónimo de problemas.
Donde sí podemos confiar y depositar nuestra inquietudes es en un psicólogo ansiedad como Alejandro Frutos. En primer lugar, porque hablamos de un profesional formado en lo que no deja de ser una rama de la medicina orientada a la salud mental. Seguramente, no nos lo va a poner todo tan sencillo y apelará a nuestra voluntad de encontrar soluciones y el camino. Pero nadie dijo que fuera fácil, como dirían Cold Play.
En Alejandro Frutos podemos encontrar un psicólogo ruptura de pareja, siendo ésta una de las situaciones más habituales que podemos tratar con él. Destaca por ser un profesional cercano y de enfoque realista frente a este tipo de problemas, que siempre nos dará un diagnóstico pormenorizado y alejado de generalidades que sí habremos podido encontrar en internet a golpe de click o en las redes sociales.
Se trata de confiar en quien acreditadamente sabe como curarnos desde dentro. Y desde un modelo científico.