El ocaso de la Federación Vecinal de Lugo: El declive del liderazgo de Jesús Vázquez

Aunque el marketing y la parafernalia intentan simular que Jesús Vázquez, líder de la Federación de Vecinos Lucus Augusti, mantiene su influencia en la provincia de Lugo, la realidad es otra: su movimiento vecinal se encuentra en una franca y continuada caída.

La actividad de las asociaciones federadas ha disminuido notablemente. Esto se evidenció en el Día do Veciño, que sufrió un importante pinchazo al congregar solo a unas 2.500 personas, ya no tienen a otros históricos para hacer el «carretaxe» de vecinos que nada tenían que ver con dicha Federación. Basta con observar las fotografías compartidas en redes sociales desde la zona lateral del pabellón, con llamadas reiteradas a asociaciones y un número considerable de invitados de colectivos «amigos» de fuera de la provincia, para constatar el descenso.

Mientras tanto, las cuitas internas entre las facciones restantes dentro de la Federación están a la orden del día, con varios nombres posicionados para suceder a Jesús Vázquez. Como toda persona con su perfil, él buscará dar su última lección en las elecciones municipales de 2027.

Más allá de algunas actividades concretas en zonas como O Valadouro y O Alfoz o las charlas médicas organizadas por otra asociación federada, el resto de la actividad se queda en agua de borrajas. La Federación carece de actividad y de día a día. ¿Qué tareas diarias realizan los trabajadores de la Federación? Cualquiera firmaría semejante «chollo». No llega gente joven, no hay renovación, y los «vecinos» asistentes son siempre los mismos en cada acto.

El ejemplo más reciente fue un magosto organizado con gran bombo en el barrio de Paradai, que resultó ser un pinchazo de público significativo. No había gente ni para consumir unas bebidas, con unos treinta asistentes en total, de los cuales la inmensa mayoría pertenecía a la «cuita vecinal»; del barrio, apenas asistieron unas siete u ocho personas. Eso sí, Miguel Fernández, el actual Alcalde de Lugo, y Ana Abelleira, concejala del equipo de gobierno (cuyas áreas cambian con frecuencia), estaban presentes junto al otrora líder vecinal. Surge la pregunta: ¿Qué le deben realmente la Diputación y el Ayuntamiento de Lugo a Jesús Vázquez y a sus amigos? Es curiosa esa insurrección continua.

De aquí a los próximos meses, la Federación realizará su tradicional actividad de Navidad, la única donde no atacan a otros partidos políticos y mantendrá su presencia en los medios locales. Reivindicarán asuntos a través de diferentes marcas, como Galicia Baleira, con alguna reivindicación específica al Ayuntamiento (hay que disimular, por supuesto) y, en todo lo demás, centrarán sus ataques en la Xunta.

Hay etapas que concluyen, pero el tramo final de estas puede gestionarse con corrección o puede acabar en una huida hacia adelante sin control, donde los intereses personales parecen prevalecer por encima de cualquier genuino movimiento vecinal.

Comparte éste artículo
No hay comentarios