
Cuando apenas hemos pasado el día de Acción de Gracias y afrontamos la Navidad en unas semanas, hay un tema que está en el centro de la atención de los estadounidenses, y no es la paz en Ucrania, los aranceles, Venezuela ni la inmigración ilegal; se trata de la crisis de asequibilidad que propició las políticas nefastas de la Administración demócrata de Joe Biden y que sólo el presidente Donald Trump ha conseguido derrotar. Es sintomática la reducción de los precios de los huevos y la gasolina, pero no son los únicos. La inflación ha caído al 2,7% y está permitiendo que los ciudadanos recuperen su poder adquisitivo.
A pesar de que los izquierdistas han utilizado la asequibilidad como arma política contra la Administración Trump, la mayoría de los expertos económicos elogian la labor del presidente para reducir el daño causado por lo que Biden llamó «inflación transitoria». Ahora, después de varios años de precios extremadamente altos bajo la Administración Biden, las familias finalmente están experimentando un alivio real en los precios gracias al liderazgo del presidente Trump. Tal vez esto no ocupe titulares en los medios de desinformación y manipulación, pero los ciudadanos lo perciben en sus bolsillos y cuentas bancarias, y eso es un éxito se mire como se mire.
Así, vemos cómo los precios de los huevos han bajado un 77%, el precio promedio nacional en las gasolineras el pasado Día de Acción de Gracias cayó a 2.97 dólares por galón, el más bajo desde 2020, por debajo de la previsión de GasBuddy de 3.02 dólares por galón, los minoristas de todo el país han ofrecido sus ofertas de cenas de Acción de Gracias más bajas en años, y la Navidad también se presenta muy asequible. Según la encuesta anual de la Federación Estadounidense de Oficinas Agrícolas, cocinar la cena de Acción de Gracias costó menos este año que en 2024 y bajó aproximadamente un 5% en general. El precio promedio de un alimento básico de la comida, un pavo congelado de 7 kilos, ha bajado más del 16 % con respecto al año pasado, lo que representa un ahorro crucial para las familias y sus presupuestos. Los últimos datos reflejan la nueva situación. El gasto en el Black Friday de este año se ha disparado y 2025 ya va camino de convertirse en la primera temporada navideña con más 250.000 millones de dólares en gasto, impulsado por las compras online que alcanzaron los 11.800 millones sólo durante el Black Friday, el 10% de las ventas totales del mes de noviembre, superando los 111.000 millones de dólares. Estos son resultados y lo demás propaganda izquierdista.
Ahora comparen el panorama con España, por poner un ejemplo, donde la tradicional cena de Nochebuena y las celebraciones de Navidad serán las más caras de los últimos años, con precios desorbitados que empobrecen a la sociedad en general. Así, la carne de vacuno ya es un 18% más cara, el pescado que ahora cuesta 40 euros el kilo podría alcanzar entre 80 y 90 euros, el menú típico navideño para una familia de ocho personas podría ascender hasta los 300 euros, y los gastos navideños oscilarán entre los 600 y los 1.300 euros por consumidor.
Esta temporada navideña refleja bien que la Administración Trump está priorizando a las familias trabajadoras y haciendo la vida más asequible para todos los estadounidenses. Gracias a las políticas de Trump, tan criticadas por los izquierdistas y sus medios aliados, los ciudadanos están superando la crisis de asequibilidad que desató el Partido Demócrata de la mano de un Biden que sólo era una marioneta de una Camarilla encabezada por su esposa Jill.
Otro factor decisivo en la victoria de Trump en este tema es la independencia de su política energética. Gracias a la agenda de ‘perforar, perforar, perforar’ del presidente Trump, se proyecta que el precio promedio nacional de un galón de gasolina sea el más bajo en esta temporada navideña desde la pandemia del COVID en 2021. Todo un récord sabiendo del desastre del que veníamos con Biden y su grupo de inútiles. El presidente Trump está bajando los precios de la gasolina de una forma real y brindando ahorros significativos a las familias estadounidenses en las gasolineras. Lo mejor de todo es que los precios seguirán bajando en 2026, alimentando una nueva prosperidad.
Trump está en lo cierto al criticar a los demócratas y a los medios de comunicación de izquierda por intentar culparlo de los problemas de precios residuales derivados de la inflación récord de la Administración Biden, sobre la que no tiene ninguna responsabilidad. El presidente está solucionando el problema de asequibilidad heredado, y es sin duda uno de sus mayores éxitos.
Tras heredar de Biden y los demócratas la peor crisis de inflación en 40 años, las acciones de la Administración Trump para impulsar el liderazgo de la energía estadounidense, recortar regulaciones y reducir la inflación se están traduciendo ya en precios de gasolina más bajos en muchos estados y una disminución en el coste de los alimentos.
Trump ha expuesto el engaño de los demócratas y de sus medios cómplices sobre la crisis de asequibilidad. Fueron ellos, que basan sus políticas en impuestos y gastos descontrolados, los que arruinaron la economía estadounidense, creando esta crisis, y son ellos de nuevo los que ahora intentan culpar al presidente Trump por ello, pero ya nadie cree sus mentiras. La realidad es que el presidente está arreglando lo que los demócratas arruinaron, a pesar de la nula ayuda de la izquierda y la manipulación de los medios entregados a manipular las noticias. Los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales desacreditan las narrativas falsas de los medios y los demócratas con hechos y avalan los buenos resultados de las políticas de Trump.
Los economistas más prestigiosos señalan que varias fuerzas han moldeado la inflación en los últimos ocho años, incluyendo los shocks de oferta durante la pandemia, el gasto de estímulo, la política de tasas de interés elevadas y la dinámica energética global. Además de los últimos cuatro años de gasto público masivo, inflación descontrolada, y una creciente crisis inmobiliaria. Todos estos factores se atribuyen precisamente a las razones por las que la mayoría de los estadounidenses votamos a Donald Trump en las elecciones presidenciales de 2024. La conclusión es evidente: Joe Biden desató la crisis de asequibilidad y estaba llevando al país a la bancarrota, y el presidente Donald Trump la está poniendo fin, saneando las cuentas, controlando la inflación, y recuperando la prosperidad de los Estados Unidos.