Cómo dejar de ser un adicto: el apoyo de los centros de día en Madrid

Salir de una adicción a las drogas, al alcohol, los medicamentos o cualquier otro consumo nocivo no es fácil y requiere de muchos elementos de apoyo: voluntad propia, apoyo de la red familiar y de amigos, acompañamiento sanitario especializado…

En un alto porcentaje de los casos, los pacientes requieren de un protocolo claro para dar pasos hacia su recuperación. Y en ese sentido, la asistencia a un centro de día madrid es una de las mejores decisiones que se pueden tomar.

Estos espacios no solo acogen a los pacientes para que pasen varias horas al día allí, sino que trabajan con distintas estrategias y protocolos para superar diferentes adicciones.

Los terapeutas que trabajan en estos espacios no solo buscan que los pacientes dejen de consumir: se centran en provocar un cambio completo en la vida de los usuarios, para que estos abracen hábitos saludables, comprendan que lo que sufren es una enfermedad y desarrollen estrategias para no recaer.

El día a día en un centro de recuperación de adicciones

Uno de los principales puntos a tener en cuenta sobre los centros de día para drogodependientes es que el abordaje de los pacientes se realiza de forma individualizada.

Cuando la familia de una persona que es adicta acude en busca de ayuda, se mantienen reuniones tanto con el paciente como con su entorno social. Gracias a ello, los terapeutas adquieren un profundo conocimiento de la problemática, fortalezas y debilidades de esa persona.

Así, es mucho más sencillo ofrecer terapias individuales y experiencias grupales, con otras personas en situación similar, para que estas sean aprovechadas al cien por cien por el paciente y pueda ver cómo se recupera poco a poco, pero a pasos seguros.

El contacto social

Uno de los puntos más interesantes del centro de día como espacio de recuperación es la interacción social que se da entre pacientes.

Psiquiatras, psicólogos y terapeutas generan espacios en los que los usuarios deben convivir y realizar distintas tareas ocupacionales. Todas ellas están vinculadas a que estos desarrollen o reaprendan todo lo necesario para desenvolverse de manera tranquila y normal en su rutina dentro de la sociedad.

Así, los espacios habilitados dentro de estos centros son los siguientes:

  • Gimnasio: el deporte se convierte en un claro aliado para trabajar sobre las adicciones.
  • Comedor: un espacio centrado en la interacción social, donde compartir experiencias y romper un poco con los protocolos cerrados de trabajo.
  • Excursiones: enfrentarse al mundo desde la perspectiva de la recuperación es esencial para que los pacientes comprendan que fuera no les esperan espacios hostiles, sino todo lo contrario.
  • Consumo audiovisual: películas, documentales, testimonios… ayudan a trabajar en la recuperación, además de a mantenerse conectados con la sociedad y la actualidad informativa.
  • Actividades: pueden ser de muchos tipos y se enfocan en trabajar valores y puntos positivos de cada persona, para fomentar la autopercepción y el amor propio, para identificar fortalezas que puedan ser útiles en la etapa de recuperación.

Estos son tan solo algunos de los puntos a tener en cuenta para apostar por un centro de día en Madrid cuando se tiene un familiar que ha caído en alguna adicción grave. Gracias a estas dinámicas y apoyo profesional, la recuperación no es algo imposible, sino una realidad que está al alcance de la mano.

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