La aprobación de la Ley de Segunda Oportunidad ha facilitado que miles de personas puedan rehacer sus vidas e iniciar un nuevo camino personal y profesional tras no poder hacer frente a grandes deudas.
En ese sentido, cada vez más usuarios se preguntan si se puede usar la ley de Segunda Oportunidad para deudas con Hacienda. ¿La tesorería pública también comprende la realidad de estos contribuyentes y permite que se beneficien de la norma?
Comprender cómo te puede ayudar este mecanismo jurídico puede llegar a ser muy complejo. De hecho, la recomendación es contar con asistencia letrada especializada en este tipo de normativas.
Estos profesionales son los que nos ayudan a responder a las principales dudas de la relación entre la Ley de Segunda Oportunidad y Hacienda.
¿Las deudas con Hacienda se pueden olvidar con la Ley de Segunda Oportunidad?
Rotundamente sí. La Ley 25/2015 configura esta ayuda, de la que se pueden beneficiar tanto personas a nivel particular como autónomos que no pueden cancelar total o parcialmente sus deudas.
Esto incluye a proveedores, propietarios de espacios alquilados o, por supuesto, a Hacienda. De hecho, el texto oficial de la norma se refiere concretamente a la tesorería pública desde su modificación de 2022.
Por tanto, desde hace tres años es posible cancelar las deudas con Hacienda, hasta cierto límite y siempre que se cumplan los criterios de idoneidad marcados por la ley de 2015 y su modificación de 2022.
La deuda que se puede cancelar en Hacienda
Hasta 10 000 euros de deuda con Hacienda pueden ser olvidados gracias a la Ley de Segunda Oportunidad.
Los abogados especialistas en este tipo de procesos explican que los primeros 5000 se cancelan de manera automática, una vez aceptada la solicitud y tras comprobar que se cumplen todos los criterios para ejecutar la ley.
A partir de ahí, se establece un segundo margen de condonación de la deuda: se fija el total de lo que la persona debe y se le perdona la mitad, siempre que el margen no exceda de los 10 000 euros, incluyendo la primera parte de 5000.
Por ejemplo, una persona con 7000 euros de deuda verá como desaparecen los 5000 primeros y la mitad de los 2000 restantes: solo tendrá que devolver 1000. Por otro lado, otro usuario con una deuda de 12 000 verá perdonados 5000 + 3000, lo que hará que deba al erario un total de 4000 euros.
Condiciones básicas para acceder a la Ley de Segunda Oportunidad
Al hecho de ser un usuario particular o un autónomo se suman otra serie de características a tener en cuenta de cara a solicitar el amparo de la Ley de Segunda Oportunidad:
- Estar en situación de insolvencia.
- Tener, al menos, dos acreedores.
- Demostrar que se ha actuado de buena fe.
- No superar los 5 millones de euros en deudas.
Si se cumplen todos estos criterios, es posible dar el primer paso, ponerse en manos de un equipo legal con experiencia y esperar a que la administración evalúe el caso y considere que se debe gozar de esta nueva oportunidad de empezar de cero.