Tras el anuncio de un recurso judicial contra el convenio urbanístico aprobado en el mes de junio en el Ayuntamiento de A Coruña para el desarrollo del ámbito del Castrillón, la Junta de Compensación que reúne a los 150 propietarios de los terrenos quiere recordar que los convenios urbanísticos son una figura legal, una herramienta de desarrollo de uso habitual y frecuente por parte de las administraciones. Y que su tramitación se hizo con total corrección y transparencia.
Desde el respeto absoluto a los recurrentes, insisten: pocos desarrollos urbanísticos en esta ciudad han tenido el grado de transparencia que este. Desde el inicio, la Junta de Compensación apostó por la misma, difundiendo públicamente las ideas de desarrollo de la zona a través de los medios. Mantuvo constantes reuniones con las tres asociaciones vecinales del entorno, O Castrillón-Urbanización Soto, O Cruceiro y A Gaiteira, y se atendieron las ideas que enriquecieron la propuesta, facilitando información detallada a cuántos la requirieron. Por todo ello hacen un llamamiento para que no se utilice como arma política un proyecto que nace para mejorar el barrio del Castrillón con un buen urbanismo, en consonancia con las directrices fijadas para dar respuesta a las necesidades presentes y futuras de los barrios en toda Europa, pidiendo que sea analizado con criterios técnicos y urbanísticos.
Desde la Junta de Compensación API H9.01 Parque de Oza insisten: el convenio es un marco general de actuación, los detalles del desarrollo son materia del PERI, un Plan que una vez pase el trámite autonómico de evaluación ambiental en el que se halla en este momento llegará al Ayuntamiento para su aprobación inicial y el consecuente periodo de alegaciones. No se entiende, por tanto, esa oposición ciega a un proyecto que se encuentra en una fase preparatoria cuando el tiempo de alegar y aportar ideas llegará tras la aprobación del Plan Especial, momento en el que se les podrá dar respuesta.
El barrio disfruta desde hace décadas del suelo cedido por los propietarios
Una cosa es cierta. Los propietarios del suelo, más del 50% en manos de particulares y vecinos del propio barrio, tienen unos derechos edificatorios que llevan años esperando ejercer. Hay que recordar que adelantaron ya hace décadas y de manera altruista todas las cesiones de suelo previstas, espacios e infraestructuras de los que disfrutan desde hace muchos años todos los habitantes del Castrillón: más de 55.000 metros cuadrados convertidos en el Parque de Oza, 5.000 m2 sobre los que se asienta el Centro Deportivo que alberga la piscina municipal o las calles abiertas o completadas: 3.600 m2 para la apertura de tramos en la calle Antonio Ríos, 3.300 m2 para la Avda. de la Concordia y 4300 m2 para Casanova de Eirís. A todo ello se suman 840 m2 cedidos, también, para la ampliación del Instituto de Monelos.
Esfuerzo económico importante para presentar el mejor proyecto
Los 150 propietarios que componen la Junta de Compensación han hecho un esfuerzo económico importante para poder sufragar el diseño de este ambicioso proyecto urbanístico, encargado a un equipo multidisciplinar que lleva tiempo trabajando en el desarrollo de este ámbito. Técnicos y expertos de distintas disciplinas que han puesto todo su empeño en encajar los derechos de estos propietarios y las necesidades del barrio, para completarlo con una propuesta urbanística de futuro. Las claves, no dejarlo aislado con edificios pantalla, otorgarle más espacios públicos de los que están obligados, apostar por la movilidad y cumplir la Regla 3-30-300, estándar de ecología urbana.