Las lentes cosméticas que se utilicen en el Entroido deben estar adaptadas antes de su uso por un óptico optometrista, según recomienda el Colexio de Ópticos Optometristas de Galicia

Advierte que las lentes de fantasía no se pueden compartir, ni tampoco dormir con ellas puestas, evitando así posibles infecciones y lesiones como conjuntivitis, queratitis o erosiones epiteliales, y en los casos más graves incluso úlceras corneales.

El Entroido gallego, las fiestas de Carnaval de la comunidad, mantiene tradiciones ancestrales en diversos puntos de Galicia, destacando especialmente el Entroido de la provincia de Ourense o los Xenerais da Ulla –Fiesta de Interés Turístico de Galicia– en ocho concellos del área de Santiago. Tanto es así, que el Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia ofrece una serie de recomendaciones para aquellas personas que van a utilizar lentes de contacto cosméticas (también llamadas de fantasía) para conseguir una caracterización perfecta de su disfraz.

El Colexio explica que las lentes de contacto, al estar colocadas directamente sobre la córnea del ojo, requieren una adaptación previa de un óptico optometrista que valorará el estado del ojo y la lágrima para determinar si la adaptación es posible. Por ello, la entidad destaca que incluso los usuarios de lentes de contacto convencionales deberían de consultar con un profesional profesional óptico optometrista antes de utilizar las lentes de contacto cosméticas. Además, el Colexio subraya que también el óptico optometrista instruirá al usuario en el uso, la manipulación y conservación de las lentes de contacto. Pero para realizar este examen, la entidad recuerda a los usuarios que soliciten la consulta con tiempo en los establecimientos sanitarios de óptica.

Según los ópticos optometristas gallegos, una lente de contacto inadecuada para elojo, que se manipule incorrectamente o que no se cuide de la manera adecuada,puede provocar a la larga conjuntivitis, queratitis o erosiones epiteliales, todos ellosproblemas sumamente molestos ante la sensibilidad del ojo, además de úlceras corneales en los casos más graves. “Los síntomas que se pueden tener si la adaptación o el mantenimiento de la lente de contacto no son correctos son sensación de sequedad y arenilla en los ojos, ojos rojos, picor o incluso dolor al quitárselas” –afirma la presidenta del Colexio, Esther Amaro–.

Comparte éste artículo
No hay comentarios