Los sindicatos USO y UGT han vuelto a concentrarse hoy en el Hospital Arquitecto Marcide de Ferrol para denunciar la situación de inseguridad crónica que sufren los vigilantes de seguridad en los centros sanitarios del Sergas, un problema sobradamente conocido por la Administración y que ya ha sido denunciado en múltiples movilizaciones anteriores.
Esta concentración no es la primera ni surge de la nada. En los últimos meses, los vigilantes de seguridad, respaldados por USO y UGT, ya se han movilizado en distintos centros sanitarios y ante la propia Consellería de Sanidade, alertando del aumento de agresiones, de la falta de personal, de la inexistencia de protocolos eficaces y de la ausencia de medios de protección acordes al riesgo real del servicio.
Pese a estas advertencias reiteradas, la situación no solo no ha mejorado, sino que se ha agravado, manteniendo a los vigilantes como el primer y, en muchos casos, único dique de contención frente a episodios de violencia en hospitales y centros de salud.
Durante la concentración de hoy en el Arquitecto Marcide, los sindicatos han recordado que mañana está prevista una reunión en la Consellería de Sanidade, a la que acudirán con la exigencia de medidas concretas y compromisos reales, no simples declaraciones de intenciones.
USO y UGT han sido claros:
“si no existe buena fe negociadora y avances verificables en materia de seguridad, la acción sindical irá en aumento, con nuevas acciones y movilizaciones cada vez más visibles y contundentes.”
“La Administración tiene memoria de sobra de lo que está pasando. Lo que falta no es información, es voluntad. Y si no hay voluntad, habrá conflicto”, han señalado los representantes sindicales.
Los vigilantes de seguridad reclaman, una vez más:
- Refuerzo inmediato de personal en servicios de alta conflictividad.
- Medios de protección adecuados y actualizados.
- Protocolos claros y efectivos frente a agresiones.
- Reconocimiento económico de la peligrosidad y penosidad del trabajo en entornos sanitarios.
Los sindicatos advierten de que no permitirán que los vigilantes sigan siendo el eslabón olvidado del sistema sanitario, ni que las agresiones se normalicen por inacción administrativa.
* PRÓXIMA CONCENTRACIÓN PROGRAMADA PARA EL 18 DE FEBRERO EN EL HOSPITAL DE OURENSE