El coordinador de UCIN Boiro, Miguel Piqueras, ha formalizado una denuncia ante la Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia ante la persistente falta de respuesta del Concello de Boiro sobre la gestión de los desfibriladores externos semiautomáticos (DESA). La queja tiene su origen en un escrito registrado en noviembre de 2019 que, tras más de un lustro, sigue sin ser atendido por la administración local.
En dicha solicitud, Piqueras exigía información detallada sobre la ubicación, señalización y mantenimiento de los dispositivos instalados en dependencias municipales, tal y como obliga el Decreto 38/2017. Al no recibir contestación, el coordinador de UCIN denuncia que es imposible conocer si los dispositivos están operativos o si sus baterías y parches se encuentran en estado de uso.
Miguel Piqueras ha querido desligar esta acción de la confrontación partidista: «No buscamos polémica, sino aclarar una situación administrativa que afecta directamente a la seguridad de las personas. Un desfibrilador que no funciona es un recurso inútil en una emergencia vital».
Desde UCIN Boiro instan al Gobierno municipal a que adopte medidas inmediatas y verificables:
- Creación de un inventario público y actualizado de todos los dispositivos.
- Garantía de un mantenimiento periódico (verificación de baterías y electrodos).
- Señalización clara y homogénea según la normativa vigente.
La denuncia presentada ante la Xunta busca que las autoridades competentes realicen una inspección y obliguen al Concello de Boiro a cumplir con sus responsabilidades legales. «Garantizar que estos recursos sean fiables es una obligación institucional básica», concluyó Piqueras.