Un silencio atronador ha recorrido hoy la Plaza de Armas de Ferrol, el cuerpo de Bomberos ha guardado un emotivo minuto de silencio por el joven de 19 años fallecido esta semana a consecuencia del fatídico incendio en el barrio de Recimil. Sin embargo, el homenaje ha estado cargado de indignación: los profesionales denuncian que esta tragedia es el desenlace de la precariedad que llevan meses advirtiendo.
Una «crónica de un suceso anunciado»
Tras meses de protestas por la falta de personal y la precariedad de los medios, los bomberos ferrolanos han visto cómo sus peores temores se hacían realidad. El balance de la tragedia es devastador:
- Una vida perdida: El joven de 19 años no pudo superar la gravedad de sus heridas.
- Heridos críticos: Un menor de tan solo 3 años y una mujer de 24 permanecen ingresados con pronóstico reservado.
- Bajas en el servicio: Un bombero sufrió la amputación de una pierna durante las labores de extinción, un hecho que ha conmocionado al cuerpo.
Escenificación frente al Ayuntamiento
Además del minuto de silencio, los bomberos han realizado una impactante escenificación frente a la Casa Consistorial para denunciar los fallos técnicos ocurridos durante el incendio, especialmente los problemas sufridos con la grúa (el camión escala) el día de la tragedia. Con este acto, buscan visibilizar que la falta de mantenimiento y la escasez de dotaciones no son solo cifras en un presupuesto, sino factores que deciden sobre la vida y la muerte.
El colectivo ya ha anunciado que las protestas se intensificarán. Consideran que la administración local ha ignorado sus avisos de socorro hasta que el desastre ha sido inevitable.