ATME denuncia manipulación de datos y falta de respeto al personal militar por parte del Ejecutivo

La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) expresa su profunda indignación ante la respuesta remitida por el Gobierno al diputado de Unión del Pueblo Navarro (UPN), Alberto Catalán. Esta contestación llega después de que el parlamentario trasladara al Congreso las preguntas que el Ministerio de Defensa se negaba a responder a la Asociación, tanto en el seno del Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas como en el Pleno Extraordinario de Retribuciones celebrado en diciembre. La opacidad reiterada del Ministerio obligó a ATME a buscar la vía parlamentaria para fiscalizar el destino de los 679 millones de euros aprobados en el Consejo de Ministros del 22 de abril, dentro del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa 2025, destinados teóricamente a retribuciones y al aumento de efectivos.

La respuesta del Ejecutivo, recibida el 23 de febrero, pretende vender como un éxito la gestión de dichos fondos, asegurando que se han empleado en reforzar el incremento progresivo de personal y en mejorar las condiciones económicas militares. Sin embargo, el trasfondo del texto transmite la sensación de que se intenta tratar a los militares, y especialmente a la escala de Tropa y Marinería, como si fueran incapaces de analizar los datos reales, recurriendo para ello a comparaciones interesadas y a un relato que carece de solidez.

El Gobierno sostiene que la dotación del plan ha permitido dar continuidad a la recuperación de efectivos iniciada en 2018 —año de la llegada del PSOE al poder—, destacando una oferta total de 11.913 nuevas plazas para 2026, cifra que presentan como un incremento del 92% respecto a 2017. Esta comparativa, escogida de forma deliberada, pretende inflar los porcentajes y ocultar que, a día de hoy, solo se ha publicado el primer ciclo de Tropa y Marinería con 4.527 plazas, apenas 85 más que en 2025. El contraste con el aumento de 466 plazas registrado entre los primeros ciclos de 2024 y 2025 evidencia que no existe el avance extraordinario que el Gobierno intenta proyectar. Además, al no haberse publicado aún las plazas de acceso directo para oficiales y suboficiales de 2026, cualquier comparación seria resulta imposible. Presentar este escenario como un fortalecimiento histórico, en un contexto donde el presupuesto de Defensa ya supera el 2% del PIB, resulta puramente demagógico.

Tampoco resulta aceptable la explicación ofrecida en mejora de materia retributiva. El Ejecutivo intenta vincular al Plan Industrial y Tecnológico del 22 de abril la modificación del Reglamento de Retribuciones aprobada mediante el Real Decreto 248/2025, de 25 de marzo, que incorpora pagos mensuales en concepto de Dedicación Especial (CDE) y un incremento de 200 euros en el componente general del complemento específico. Sin embargo, dado que esta norma fue aprobada un mes antes que el propio plan, no puede considerarse una medida financiada con esos 679 millones. Su inclusión es un intento evidente de apropiarse de decisiones previas para engordar artificialmente el impacto del plan y presentar como «nuevas» mejoras que ya estaban aprobadas. A esto se suma que el CDE, denunciado reiteradamente por ATME debido a la subjetividad en su concesión por parte de los jefes de unidad, no llega a todos los militares de tropa y marinería y, lo que es más grave, no es consolidable en el sueldo.

ATME recuerda que estas medidas, aunque necesarias, no atajan los problemas estructurales que asfixian a la Tropa y Marinería: retribuciones insuficientes, inestabilidad laboral por la temporalidad y una carga de trabajo creciente en unidades bajo mínimos de personal. Mientras tanto, el Gobierno insiste en construir un relato triunfalista ajeno a la realidad diaria de los cuarteles.

La asociación considera que la respuesta del Ejecutivo no solo elude ofrecer datos concretos, sino que mezcla conceptos, suma partidas inconexas y utiliza comparaciones diseñadas para confundir en lugar de informar. La Tropa y Marinería no necesita discursos maquillados, sino transparencia, rigor y soluciones reales. El personal militar merece respeto, no explicaciones que intentan presentar como avances lo que, sencillamente, no lo son.

Etiquetas
Comparte éste artículo
No hay comentarios