VOX: “El nombre del Dépor como cortina de humo: ¿Identidad o distracción política de Inés Rey?”

El debate impulsado por el Gobierno municipal sobre el cambio de nombre del Real Club Deportivo no es solo un ataque a la tradición centenaria del club, sino una maniobra para desviar la atención de un déficit presupuestario grave y una gestión local en horas bajas.

El patrimonio emocional de una ciudad no debería usarse como moneda de cambio para tapar agujeros contables. La reciente postura del Gobierno local a favor de modificar el nombre del Real Club Deportivo de La Coruña ha levantado una polvareda que parece responder más a una estrategia de distracción que a una demanda social real.

Mientras el Ayuntamiento se enreda en debates simbólicos, la realidad técnica de la ciudad es preocupante. Con una situación de déficit presupuestario grave, la gestión municipal busca desesperadamente un nuevo foco. No es la primera vez que asistimos a un «donde dije digo, digo Diego»: ya ocurrió con la errática gestión del uso del estadio para conciertos y las idas y venidas con la candidatura para el Mundial.

Gobernar consiste en gestionar lo esencial, no en agitar lo simbólico para ocultar lo que no funciona. Una ciudad no se levanta cambiando rótulos, sino tomando decisiones responsables sobre el dinero público.

«El nombre del Dépor no es un simple ajuste estético; es el hilo que une a generaciones de coruñeses. Intentar «modernizarlo» por intereses coyunturales es, en realidad, desdibujar nuestra identidad«, comentan desde VOX La Coruña.

¿Donde está la transparencia de la encuesta?

  • El nombre y el escudo no son lastres, son un legado que debe permanecer ajeno a los ritmos de la política municipal.
  • Se apela a una encuesta de la que nadie muestra los resultados. ¿Cuántos socios participaron realmente? ¿Quién avala ese supuesto deseo de cambio?

Hay nombres que no pertenecen a una directiva ni a un gobierno de turno; pertenecen a la gente. Abrir este debate mientras los problemas reales de la ciudad siguen sin resolverse es una pifiada más de Inés Rey que parece preferir el maquillaje a la gestión.

A veces, avanzar también consiste en saber qué es lo que merece permanecer intacto. La identidad del Dépor no es una herramienta de marketing político.

Comparte éste artículo
No hay comentarios