La natural costumbre que tenemos de hablar por hablar me llevó el otro día a analizar nuestras huecas frases, eso que decimos sin reparar en su significado. Dicho lo cual, que se dice ahora, se me vino encima una avalancha de expresiones de uso cotidiano, de frases hechas, que usamos sin más y que, además, ahora las tenemos también en inglés.
En ese asesor universal que llevamos en el bolsillo en forma de teléfono y que sirve para todo, menos para hacer gambas a la plancha, encontré un listado que muestra frases hechas relacionadas con lo esencial: comer bien.
“Eso es pan comido”: por ejemplo aquél trocito de pan que masticábamos en el cole y lo lanzábamos al techo, para que quedase pegado con una gamberrada colgando. La expresión “Es pan comido” también sirve para determinar algo facilón.
“Dormir la mona”: en una familia de borrachos se oía (ahora se escucha) todo el día.
Otra que no pasa desapercibida es la que pregona que algo “Manda huevos”, una expresión que indica que algo es excesivo, que se sale de las normas básicas de la sensatez, molestando con su estridencia y/o torpeza.
Luego, con los referentes que se detectan en la cara, la boca o la lengua, se dice cuando la expresión oral deja de ser fluida, que se tiene en la punta de esta. ¡Coño, pues saca la lengua, lo leo y nos enteramos todos!
También tienen mucho relieve en esta exposición los que son de fácil emoción y, dicen, que se quedan con la boca abierta ante un suceso inusual, Por ejemplo, si nos dan un susto gordo, de manera natural la boca se nos queda abierta a lo bestia mientras gritamos: ¡¡¡Aaaaaah!!!
“Tener salero”: es algo que se ha dicho siempre, siempre, siempre, sin temor a parecer antiguo, cuando alguien se expresa con gracejo, como si le hubieran salpimentado. Una expresión que suele llevar a risotadas y carcajadas artificiales que se quedan en simples rebuznos sobreinterpretados.
“Estar en el ajo”: es una discutible expresión ya que, aunque el ajo se use mucho en la cocina, la cebolla siempre es la cama de bienvenida en cualquier preparación pochadita a fuego lento…
“Tener la sartén por el mango”: más que expresión es frase hecha de utilidad. Es una obviedad que aporta las instrucciones para utilizar esa herramienta básica de la cocina. Si no se cogiera por el mango sería algo muy útil para propiciar que la crema para las quemaduras en la piel de la mano acaben cotizando en bolsa.
“Quedarse frito”: viene a significar algo así como quedarse dormido, cosa que sucederá si continúo con esta exposición de frases hechas que, de una manera o de otra, van dirigidas a lo esencial: la comida, la alimentación con la que nos debemos cuidar a diario. De ahí le expresión que está de moda y que de modo “cariñoso” nos dicen siempre en las despedidas: ¡Cuídate!, una proposición que en ocasiones es muy cínica. Pues eso.