La Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS), a través del Informe Nacional de Ahogamientos (INA), ha registrado 30 personas fallecidas por ahogamiento no intencional en espacios acuáticos españoles durante el mes de mayo de 2026.
Esta cifra sitúa a mayo de 2026 como el quinto mes de mayo con menor número de ahogamientos de toda la serie histórica del INA. La cifra iguala los registros en mayo de 2022 y se sitúa por debajo de los datos registrados en 2023 y 2024 (33 fallecimientos en ambos casos) y de los 44 de mayo de 2025.
Con los datos acumulados hasta el 31 de mayo, el número total de personas fallecidas por ahogamiento en España durante 2026 asciende a 125.
GALICIA, CANARIAS Y ANDALUCÍA LIDERAN LOS REGISTROS ACUMULADOS
Galicia registró diez fallecimientos durante mayo, seguida de Cataluña (5) y Canarias (4). Andalucía y Castilla y León contabilizaron tres fallecimientos respectivamente, mientras que Aragón y Castilla-La Mancha registraron un caso en cada territorio.
En el acumulado anual, Galicia encabeza los registros con 25 personas fallecidas, seguida de Canarias con 24 y Andalucía con 18. A continuación se sitúan Cataluña, con 11 casos, Castilla y León, con 9, la Comunidad Valenciana y el País Vasco, registran 7 ahogamientos cada una. Seguidas de Murcia (5), Asturias (3), Cantabria (3), Extremadura (3), Navarra (2), la Rioja (2), Madrid (2), Castilla – La Mancha (1) y Aragón (1).
PLAYAS Y RÍOS SIGUEN CONCENTRANDO LA MAYOR PARTE DE LOS INCIDENTES
Durante el mes de mayo, 11 personas fallecieron en playas, 6 en ríos y 12 en otros espacios acuáticos.
En el conjunto de 2026, las playas acumulan 30 fallecimientos, seguidas muy de cerca por los ríos con 33 casos, otros espacios acuáticos con 23.
Estos datos ponen de manifiesto que el riesgo no se limita a un único entorno y que la prevención debe mantenerse en cualquier medio acuático, independientemente de sus características.
LOS HOMBRES DE MAYOR EDAD CONTINÚAN SIENDO LOS GRUPOS MÁS AFECTADOS
El perfil de las víctimas mantiene las tendencias observadas en informes anteriores. De las 30 personas fallecidas durante mayo, 25 eran hombres y 5 mujeres.
En cuanto a la nacionalidad, 18 de las víctimas eran de nacionalidad española, 8 procedían de otros países europeos, una era de origen americano y en tres casos no ha sido posible determinar la procedencia.
El análisis por edades confirma que las personas de mayor edad continúan siendo el grupo más vulnerable frente a los ahogamientos. En el acumulado de 2026, las franjas comprendidas entre los 55 y los 64 años (18 fallecimientos) y entre los 65 y los 74 años (16) concentran el mayor número de víctimas mortales. Durante el mes de mayo, esta tendencia se mantuvo, siendo el grupo de 65 a 74 años el más afectado, con siete fallecimientos, seguido de las personas de entre 18 y 25 años y entre los 55 y 64 años.
Estos datos refuerzan la necesidad de adaptar las acciones de prevención a los diferentes perfiles de riesgo y mantener una especial atención sobre las personas de mayor edad en los entornos acuáticos.
LA VIGILANCIA CONTINÚA SIENDO UN FACTOR DETERMINANTE
Durante mayo, 18 de los fallecimientos se produjeron en lugares donde procedía la existencia de servicio de socorrismo, pero este no se encontraba activo en el momento del incidente. Los 12 casos restantes tuvieron lugar en espacios donde no correspondía la presencia de vigilancia.
Esta realidad vuelve a poner de manifiesto la importancia de los dispositivos de prevención y socorrismo, especialmente en aquellos espacios acuáticos con una elevada afluencia de usuarios.
LA LLEGADA DEL VERANO EXIGE MANTENER LA PRUDENCIA
El inicio de junio marca el comienzo de la temporada estival en gran parte del territorio nacional y la puesta en marcha de numerosos servicios de socorrismo en playas y zonas de baño.
Sin embargo, la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo recuerda que la presencia de socorristas no elimina el riesgo ni debe generar una falsa sensación de seguridad. La prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para evitar los
ahogamientos.
Por ello, la RFESS hace un llamamiento a la ciudadanía para actuar con responsabilidad, respetar las indicaciones de los servicios de vigilancia, extremar la atención ante cualquier persona o entorno, evitar conductas de riesgo y adecuar siempre la actividad acuática a las condiciones del entorno.