La producción europea de patata se sitúa en 48 millones de toneladas mientras el sector se prepara para el I Simposio Internacional en Fruit Attraction 2026

La reciente celebración del congreso europeo de la patata en Bruselas ha servido de escenario para analizar el estado actual del sector en la Unión Europea y proyectar los retos de futuro. Durante el encuentro, se abordaron pilares estratégicos como la sostenibilidad, la seguridad alimentaria, el uso eficiente del agua y la promoción del consumo, contando además con la participación de la asociación FEPEX, que aprovechó la cita para presentar el I Simposio Internacional de la Patata.

Este evento, que se perfila como una de las actividades estelares de la feria FRUIT ATTRACTION el próximo mes de octubre, tiene como objetivo poner en valor este alimento tras su nombramiento como «Producto Estrella» de la edición 2026.

Los datos presentados durante el simposio confirman una tendencia descendente en la producción comunitaria durante las últimas décadas. Si bien el año 2000 superaba ampliamente los 50 millones de toneladas, la cifra actual se sitúa en torno a los 48,3 millones de toneladas, cultivadas sobre una superficie aproximada de 1,3 millones de hectáreas.

El sector destaca por una marcada concentración geográfica: Alemania lidera el mercado con 11,6 millones de toneladas, seguida por Francia y Países Bajos. Estos tres países aglutinan, de manera conjunta, cerca del 55% de toda la producción de patata en la UE.

En este contexto, España se posiciona como el séptimo productor comunitario, registrando un volumen de 1,9 millones de toneladas. Aunque el sector nacional ha mostrado una ligera recuperación en la superficie cultivada en los últimos años, el mercado español continúa manteniendo una elevada dependencia de las importaciones para abastecer la demanda interna.

El simposio de Bruselas también sirvió para debatir otros puntos críticos para la industria, como los sistemas de arbitraje RUCIP, la sanidad vegetal y la normativa comercial, consolidando la necesidad de una hoja de ruta común europea que garantice la rentabilidad y la sostenibilidad de este cultivo fundamental.

Comparte éste artículo
No hay comentarios