Hace unos meses, la Asociación EBF-Doñana, elaboró un proyecto para facilitar, y proteger, las colonias de anidamiento de abejarucos con la idea de que estas aves dieran batalla a una nueva, y peligrosa, especie invasora. Iniciativa, que está demostrando ser una perfecta “Muralla Natural” para evitar el avance de la denominada Avispa Velutina o asiática. Una fotografía de este insecto siendo cazado en pleno vuelo por un abejaruco avala, indiscutiblemente, la propuesta.
El avance imparable de la “Vespa Velutina”– denominación científica de esta avispa originaria del sudeste asiático-, está generando enormes dolores de cabeza a las instituciones comprometidas en su control. Y es que, a este insecto ya se le atribuyen tres fallecimientos de personas en Galicia. Todo ello en el breve plazo de 15 días.
Rana devorando una abeja velutina
Son muchas las propuestas puestas encima de la mesa para frenar el avance de la velutina, pero la que, en principio, está resultando más aceptada es una solución que nace de la propia naturaleza: los abejarucos y las ranas.
EBF-Doñana diseñó, desde su Santuario Animal de Chucena-Huelva, un programa de protección a los abejarucos para que estos pudieran reproducirse con seguridad y, de esta forma, convertirse en un ejército alado que terminen con cualquier velutina en este entorno. El resultado solo puede catalogarse como espectacular.
LA DESTRUCCIÓN DE DOS DE LAS PRINCIPALES COLONIAS DE ABEJARUCO DE DOÑANA, INSPIRÓ EL PROYECTO.
La iniciativa nació de una tragedia medioambiental en Doñana. El colectivo Femenino “Mujeres por Doñana”, detectó la destrucción sistemática de dos colonias enormes de abejaruco, una en Hinojos y la segunda en Almonte. La rápida intervención del SEPRONA de la Guardia Civil, impidió que este desastre continuara destruyendo el habitad de un ave, de plumas vistosas. Un pájaro admirado por los antiguos egipcios y que hace sus nidos en el suelo o terraplenes, cuando emigra a España para reproducirse.
El Proyecto “Abejarucos Salvan Vidas” propone la creación de tres colonias planificadas de anidamiento e, igualmente, la puesta en marcha de un mismo número de humedales artificiales para la reproducción de las ranas comunes. Unos batracios que han resultado ser otro enemigo natural de estas avispas.
En la primera de las colonias, y en solo unos meses, los abejarucos ya están anidando en el Santuario Animal de Chucena, coordinado por la Asociacion EBF-Doñana.
Este logro, que se ha traducido en cuatro nidos con éxito reproductivo, es un hecho motivador para seguir creciendo en el esfuerzo.
El proyecto será registrado en la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y en la Diputación Provincial de Huelva. Los emprendedores confían en despertar el interés de estos dos Entes políticos, hacia una propuesta que se presenta como económica y práctica para afrontar el problema. Un reto que ha llegado desde el remoto sudeste asiático en forma de avispa.
Francisco Ramírez
ORNITÓLOGOS Y FOTOGRAFOS DE NATURALEZA ENTUSIASMADOS CON LA IDEA.
A los pocos días de la aparición del proyecto “Abejarucos Salvan Vidas” en diferentes medios de comunicación, desde EBF-Doñana recibieron la llamada del Fotógrafo de Naturaleza Francisco Ramírez. Este creativo malagueño se interesó por la posibilidad de participar en la iniciativa. Su interés estaba perfectamente motivado. Y es que este veterano fotógrafo, especializado en aves y vida silvestre, había podido capturar la imagen, inédita, de un abejaruco en pleno vuelo devorando una avispa asiática. Igualmente, sus instantáneas también recogían a ranas fagocitando avispas cuando estas acudían a beber a las charcas. Francisco, con sus fotografías, había plasmado la prueba irrefutable de que la propuesta nacida en Huelva era, del todo, viable.
Son muchas las personas y organizaciones, que solicitan a EBF-Doñana poder recibir más información sobre el proyecto y, bastantes, muestran su interés en poder acudir presencialmente cuando las actuaciones estén en marcha.
Las, supuestamente, indestructibles avispas velutinas se han encontrado con un enemigo que no esperaban en Doñana: bandadas de abejarucos multicolores y una multitud de humildes ranas que evitan su proliferación.
Estos dos elementos, que atacan el problema desde el cielo y el agua, son los principales protagonistas de un Proyecto denominado “Abejarucos Salvan Vidas”.
Fotografías de Francisco Ramírez