A pocos días de que finalice la veda del pulpo, el próximo 1 de julio, el sector pesquero y las autoridades se enfrentan a una preocupante lacra: el furtivismo persistente. A pesar de los dos meses de veda destinados a garantizar la regeneración de la especie, diversos operativos realizados por Gardacostas de Galicia han destapado una actividad ilegal que amenaza la sostenibilidad del recurso.
Golpe al furtivismo en A Guarda y la ría de Arousa
En las últimas actuaciones de los efectivos de Gardacostas de Galicia han retirado del agua un total de 561 cacharros ilegales, logrando incautar y liberar al mar 261 kilogramos de pulpos. La gravedad del hallazgo reside no solo en el volumen de capturas, sino en la naturaleza de las artes utilizadas: gran parte de estos utensilios de plástico contenían ejemplares juveniles y huevas, lo que compromete gravemente el futuro de la población de pulpo en los caladeros gallegos.
Una presión constante sobre los caladeros
Estos datos se suman a otros operativos previos realizados entre A Guarda y Noia, donde se retiraron más de 100 nasas y otros 100 kilogramos de pulpo, además de otras artes de pesca no autorizadas. Estas cifras confirman que la presión furtiva no ha cesado durante el periodo de protección, sino que se ha intensificado ante la cercanía de la apertura de la campaña.



Llamamiento a la sostenibilidad
El furtivismo, calificado por el sector como una «lacra que esquilma el mar», supone una competencia desleal para la flota artesanal que cumple escrupulosamente con los tiempos de veda y las normativas de sostenibilidad. Con la mirada puesta en el 1 de julio, fecha oficial del inicio de la campaña, las autoridades hacen un llamamiento a la responsabilidad, recordando que la protección del pulpo durante su ciclo reproductivo es la única garantía para asegurar la viabilidad económica y biológica del sector pesqueiro gallego.
La vigilancia en las rías se mantendrá reforzada ante la previsión del inicio de la campaña, con el objetivo de erradicar estas prácticas que ponen en peligro el ecosistema marino de Galicia.