Un nuevo incendio forestal declarado a media tarde de este jueves ha encendido las alarmas en la comarca de O Salnés. El fuego, originado en el límite municipal entre Vilanova de Arousa y Cambados —específicamente entre las zonas de San Miguel de Deiro y Tragode—, avanza con rapidez y afecta a áreas muy próximas a diversas viviendas y negocios locales.
Según los datos provisionales facilitados por la Consellería do Medio Rural, las llamas comenzaron a las 17:45 horas y la superficie afectada se estima, de manera inicial, en unas tres hectáreas. A pesar de la cercanía del fuego a zonas habitadas y de la intensa humareda, la Xunta de Galicia ha descartado, por ahora, la activación de la Situación 2 de emergencia (el nivel que determina el riesgo potencial para personas y bienes no forestales).
Despliegue de medios y colaboración vecinal
Dada la peligrosidad de la ubicación, se ha movilizado un importante operativo técnico para frenar el avance del fuego. En las labores de extinción trabajan actualmente:
- Medios aéreos: Tres helicópteros y dos aviones en relevos continuos.
- Medios terrestres: Cuatro camiones motobomba, cinco brigadas forestales y dos agentes de Medio Rural, reforzados por numerosos efectivos de los servicios de emergencias locales.
La tensión en el lugar es máxima. Ante la inminente cercanía de las llamas a las propiedades —entre ellas una vivienda de estructura de madera—, varios residentes se han sumado a las tareas con cubos de agua y aperos de labranza para intentar defender sus casas de forma preventiva.
Restricciones de tráfico y seguridad
Efectivos de la Policía Local y de la Guardia Civil se han desplegado de urgencia en el entorno para acordonar las zonas más críticas y controlar los accesos, debido a que el intenso humo reduce drásticamente la visibilidad en las vías de comunicación colindantes.
Aviso importante a la población:
Las autoridades locales ruegan extremar la precaución al circular por la comarca de O Salnés y piden encarecidamente a la ciudadanía que no se acerque a la zona afectada como espectadores, para evitar situaciones de riesgo y no entorpecer el paso ni el trabajo de los servicios de extinción.