Irene Montero ha criticado con dureza la doble vara de medir de los líderes de la derecha y la ultraderecha ante las situaciones de emergencia y la gestión de crisis en nuestro país. La representante política ha puesto el foco en la contradicción que supone culpar a avances sociales como la Ley Trans de problemáticas ajenas —como la gestión de incendios— para, acto seguido, reclamar un discurso de «unidad» y exigir que no se «ideologicen» las catástrofes.
«Resulta inaceptable que la derecha utilice derechos consolidados y la agenda LGTBIQ+ como chivo expiatorio para desviar la atención de sus propias responsabilidades, e inmediatamente después pida guardar filas y apelar a la despolitización cuando la ciudadanía exige respuestas», ha señalado Montero.
Ataques a la agenda social frente a la gestión de emergencias
A juicio de Montero, este tipo de argumentaciones revelan un intento de eludir la rendición de cuentas sobre los recursos públicos y los servicios de prevención y emergencias. Según ha denunciado, mientras la oposición recurre a la confrontación ideológica culpando a las leyes feministas y trans de todos los males, pretende silenciar el debate político y la crítica social en los momentos en que la gestión pública falla.
Desde la formación reivindican que la verdadera unidad ante las catástrofes no pasa por el silencio ni por la protección de las negligencias de gestión, sino por el refuerzo de los servicios públicos, la prevención y el respeto irrestricto a las leyes que garantizan derechos a toda la ciudadanía.