La actividad de control de la seguridad vial durante los últimos días arroja un balance que combina alcoholemia, consumo de drogas y ausencia de documentación habilitante para conducir, con diez intervenciones que han dado lugar a los correspondientes expedientes sancionadores o penales.
Las tasas más elevadas se registraron en la zona de Santo Grial, donde un conductor arrojó 0,81 y 0,79 mg/l, valores que casi duplican el umbral delictivo, y en la Rúa Concello, con resultados de 0,70 y 0,58 mg/l en las dos mediciones. En la Rúa Marina Española, los agentes del indicativo Lima reconocieron a un conductor conocido por figurar en las bases de datos de la DGT con pérdida de vigencia del permiso por sentencia judicial, dictada en julio de 2025 y vigente hasta agosto de 2027. El interesado alegó haber sido informado por su abogado y el juzgado de que podía dilatar el inicio del cumplimiento, extremo que no tiene respaldo legal. Las pruebas de detección de drogas arrojaron además un resultado indicativo positivo en cocaína. El vehículo fue retirado por la grúa municipal al no disponer el conductor de nadie que pudiera hacerse cargo.
En la Rúa das Artes, un vehículo fue interceptado por ITV caducada. Las pruebas de detección de drogas practicadas al conductor dieron resultado indiciario positivo en cocaína, iniciándose el protocolo de remisión al laboratorio. En la Ronda de la República Argentina, los agentes localizaron en las primeras horas de la madrugada a un conductor que carecía de seguro obligatorio —caducado desde hacía más de un mes— y que no pudo acreditar haber obtenido en ningún momento permiso de conducción. Alegó poseer un permiso cubano sin poder presentarlo ni aportar imagen alguna del mismo, circunstancia que no figura tampoco en las bases de datos de la DGT. Las pruebas de alcoholemia dieron 0,39 y 0,37 mg/l. El vehículo fue retirado al depósito. Se instruyeron diligencias por presunto delito contra la seguridad vial. En otro servicio de la misma jornada, un segundo conductor en situación análoga —sin seguro obligatorio y sin permiso acreditado, alegando igualmente tener uno cubano— arrojó 0,41 y 0,43 mg/l. Se inició el atestado correspondiente por conducción sin permiso.
En la Rúa Cánovas del Castillo, un vecino alertó de que un turismo había colisionado contra una furgoneta estacionada. La conductora, que contaba con permiso de conducción de menos de dos años de antigüedad, arrojó 0,32 y 0,30 mg/l. Se instruyó atestado por salida de vía. En la Avenida Adolfo Suárez, un conductor que frenó bruscamente al percatarse de la presencia policial presentaba síntomas evidentes de haber consumido alcohol; las pruebas dieron 0,44 y 0,41 mg/l y el vehículo fue inmovilizado. En la Rúa das Artes, una conducción errática a velocidad reducida motivó la interceptación de otro conductor, con habla pastosa y fuerte alitosis, que arrojó 0,51 y 0,44 mg/l y en la Rúa Xoán Rico Pérez, las pruebas dieron 0,50 y 0,45 mg/l.