La gestión de Inés Rey al frente del Ayuntamiento de A Coruña en todo lo referente al Estadio Municipal de Riazor ha entrado en una deriva donde el oscurantismo y la falta de información pública se han convertido en la tónica habitual. Si el anuncio del 16 de marzo de 2026 supuso una puesta en escena propagandística para maquillar el estrepitoso fracaso de la candidatura al Mundial 2030, la realidad de fondo es aún más alarmante, la alcaldesa oculta sistemáticamente los documentos clave de la relación con el RC Deportivo, como el convenio firmado en 2024.Tampoco dice si va haber nuevo Convenio, o si continuará el actual.
El Estadio Municipal de Riazor no es un bien patrimonial de Inés Rey ni de ABANCA, sino un bien de dominio público público, que pertenece a toda la ciudadanía coruñesa. Exigir la máxima luz y taquígrafos sobre lo que se firma y se concede en los despachos de María Pita, no es una crítica al Club, sino el ejercicio legítimo y obligatorio del derecho a fiscalizar el patrimonio municipal porque el derroche en faustos, que luego quedan en el aire, el dinero sale del bosillo de todas y todos los coudadanos..
El convenio del 2024
El caso del convenio de 2024 deja en evidencia un patrón preocupante en el ejecutivo de Inés Rey. 21 noticias ya lo publicó, obra en nuestro poder una copia del Convenio original.
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Encabezamiento del Convenio Concello-RC Deportivo
En mayo de aquel año, en pleno pulso público entre el Ayuntamiento y la dirección del Real Club Deportivo, la regidora socialista proclamaba categóricamente que no iba a «regalar la explotación comercial de un recinto público a una entidad bancaria».Palabras que sonaron muy bien, pero la realidad es opuesta al órdago lanzado a bombo y platillo por Inés Rey.
Sin embargo, tras el cambio de tono y la foto de entendimiento de 2026, el Gobierno municipal se niega a hacer públicos los detalles de lo pactado. Los ciudadanos siguen sin poder consultar el texto íntegro del convenio de 2024 ni las licencias de la obras realizadas en el estadio, si las tienen. Esta falta de acceso impide comprobar en qué condiciones se ceden los derechos de explotación sobre un bien público y sus instalaciones anejas.
| Compromiso u Obligación Municipal | Estado en el Portal de Transparencia | Diagnóstico / Deficiencia Operativa |
| Convenio Concello – Deportivo (2024) | Oculto / Sin acceso público | Falta de publicación directa y accesible en el Portal. |
| Acuerdo de intenciones (16/03/2026) | Inexistente / Opaco | Sin aclaración sobre su valor jurídico (¿protocolo, contrato o promesa?). |
| Coste municipal del «No Mundial» | Sin liquidar | Ausencia de auditoría o desglose público de gastos ejecutados. |
| Cánones y concesiones comerciales | Desconocidos | Sin desglose de condiciones para explotación VIP, restauración, museo o eventos. |
Las sombras del «No Mundial»: un fiasco presupuestario sin explicaciones
Durante meses, el relato oficial justificó el nombramiento de comisiones mixtas, asistencias técnicas e informes para sustentar la viabilidad de A Coruña como sede del Mundial 2030. Tras la renuncia definitiva confirmada en marzo de 2026, la alcaldesa no ha ofrecido un solo balance financiero detallado sobre lo que ha costado a las arcas municipales la fallida candidatura.
¿Cuánto dinero público se ha gastado en estudios, viajes, reuniones y proyectos técnicos para una sede que nunca existió? La rendición de cuentas sobre el coste del «No Mundial» sigue siendo una incógnita que la alcaldesa elude responder.
Licencias a cuentagotas y uso privado de suelo público
A la opacidad de los acuerdos se suma la opacidad urbanística. Aunque el Ayuntamiento publicitó la aprobación de la licencia para la rehabilitación de la Torre de Marathón por un presupuesto de 200.658,25 euros, el expediente completo continúa bajo llave.
| Aspecto de la Actuación | Estado de la Información |
| Licencia concedida | Pública (Presupuesto: 200.658,25 €) |
| Proyecto técnico completo | Pendiente de publicación accesible |
| Usos asignados | Sin detallar (comercial, hostelero o museístico) |
| Explotación y titularidad | Sin clarificar el régimen tras vencer la concesión |
Cuando se autorizan obras en un inmueble catalogado y de titularidad municipal para permitir actividades de explotación económica privada, el nivel de fiscalización debe ser absoluto. Ocultar los proyectos arquitectónicos y las autorizaciones urbanísticas equivale a privatizar de facto la gestión del suelo público.
La oposición debe exigir expedientes, no discursos
Frente a una alcaldesa que gestiona la información pública como un patrimonio privado, el reinicio del curso político traslada la presión a la oposición. El PP amaga pero no dispara, limitándose a salvas de fogueo; mientras que el BNG, socio en la sombra del PSOE, rebaja en el Pleno lo que sostiene ante la prensa. Ambos partidos están obligados a exigir la verdad sobre la abrupta exclusión de A Coruña como sede del Mundial 2030. No bastan los titulares ni los discursos de denuncioas que no se hacen,: es el momento de exigir formalmente la apertura de expedientes. De la lengua al plato hay mucho trecho y mucho más aún en la mayoría de los políticos de A Coruña.
Inés Rey no puede exigir un cheque en blanco a los vecinos de A Coruña. Si los convenios firmados, las concesiones comerciales otorgadas y las licencias concedidas respetan el interés general, el Gobierno local tiene la obligación inmediata de subirlos de manera íntegra al Portal de Transparencia. Mientras sigan ocultos, la sospecha sobre la gestión de Riazor estará plenamente justificada.
La Alcaldesa no debe ignorar el descontento ciudadano de forma indefinida. Si insiste en esa deriva, el uso de fondos públicos para su propio lucimiento acabará traduciéndose en un severo castigo electoral.