Ciertas historias de la Costa da Morte, cuando circulan por la calle, suenan a pura mitología o fantasía marinera. Sin embargo, al indagar en las fuentes vivas y en la memoria oral más directa, como hizo en su momento Óscar Souto a través de QPC (Que pasa na Costa), la realidad emerge con la fuerza de una hazaña increíble: la captura artesanal de un Architeuthis de más de 70 kilogramos en aguas de Camariñas.
Fue hacia los años 70 cuando la prensa estatal difundió una histórica fotografía en papel. Ante la falta de datos inmediatos, la redacción acompañó la imagen con un texto casi inventado que extendió la gran noticia del año: el calamar gigante de Camariñas.
Un hito de la pesca artesanal
El protagonista de esta hazaña fue Jose Lorenzo Blanco, conocido en la villa como «O Adriano». Pescador de línea y potera, mantenía la firme convicción de que el conocimiento del medio le permitiría dar con el ejemplar más grande de la historia del lugar.
El trabajo de documentación histórica destaca la singularidad técnica y humana de aquel día:
- Ingenio tradicional: La captura no se realizó con aparejos industriales, sino con una chincha, un cebo artesanal plomado con pelo animal que precedió a las técnicas modernas de pesca vertical.
- Maniobras al límite: El peso y la fuerza del cefalópodo superaban la capacidad de flotación de la pequeña gamela. La intervención de otro marinero de la zona resultó decisiva para amarrar al animal por la borda y trasladarlo a tierra firme.
- Récord sin precedentes: El hallazgo supuso un hito a nivel europeo e internacional por las condiciones de pesca artesanal en las que se produjo.
«La recuperación de este patrimonio oral y documental permite valorar el conocimiento empírico de los pescadores artesanales de Galicia.» — Óscar Souto
El valor del patrimonio marinero gallegos
A diferencia de las capturas posteriores realizadas por buques de arrastre, la historia de «O Adriano» —fallecido en 1974— destaca por la dimensión humana de un enfrentamiento directo entre el marinero y el mar.
La labor de divulgación y la colaboración de la familia de Jose Lorenzo Blanco permiten conservar un episodio que forma parte del legado vivo de Camariñas. Una historia necesaria para recordar que la Costa da Morte es un lugar donde el mar y los marineros mantienen un diálogo eterno de respeto, coraje y legendaria supervivencia.