Tras una reunión en la Consejería de Medio Ambiente con la Dirección de Espacios Naturales de la Junta de Andalucía, que catalogan como “fructífera y esperanzadora”, el colectivo ecologista femenino manifiesta que van a volver a presentar sus proyectos para evitar la ola de incendios que, en un año terrible, ha devastado gran parte de los espacios naturales andaluces.
“Mujeres por Doñana” se ha convertido, en solo tres años, en un revulsivo para la gestión del medio ambiente en el sur de España. Proyectos como los “Burros Bomberos” de Doñana, la limpieza de playas y costas usando asnos o la vigilancia, y control, de colonias de abejarucos, chotacabras o milanos, acapara millones de visitas en las noticias, recogidas en medios de comunicación nacionales e internacionales.
Y es que, por primera vez, un colectivo de mujeres, constituido por estudiantes universitarias, jubiladas o funcionarias del Estado, ha decidido enfrentarse, de una forma proactiva y constante, a los problemas endémicos que están llevando, año tras año, a la degradación de Doñana y su entorno natural.
Uniformadas con su característica camisa verde oscuro, esta agrupación femenina, realiza patrullas, desde hace más de cuatro años, para controlar podas ilegales de bosques, localizar vertederos ilegales o realizar infinidad de patrullas de control de equinos sueltos para evitar accidentes en las carreteras en el ámbito de su proyecto “EQUUS ONUBA”, una iniciativa registrada en la Diputación y Delegación de Agricultura de Huelva.
La activista Cristina Mariño, tras el incendio de Almería con un resultado de 13 víctimas mortales, decidió reunir al Consejo de Opinión de EBF-“Mujeres por Doñana”, para estudiar una acción contundente que obligara a la Junta de Andalucía a responder, al menos, a la enorme multitud de informes y avisos que este grupo femenino había trasladado a las Instituciones andaluzas avisando, desde hace dos años, de lo que consideraban, un absoluto desastre en la gestión de la prevención de incendios forestales. Especialmente en la Provincia de Huelva.
Finalmente se planteó una “Marcha con Burritos-Bomberos” que, partiendo de Doñana, llegaría al Parlamento de Andalucía para entregar a la nueva Consejera de Medio Ambiente Doña. Adolfina Martínez Guirado, y al Presidente Juanma Moreno, una recopilación de todos los informes, enviados a la Junta durante los cuatro últimos años y sin contestar a día de hoy, proponiendo proyectos de prevención de fuego y solicitando ayuda, en materiales y vallados, para la unidad de burros desbrozadores que previenen los incendios.
Cristina manifiesta, que ya estuvieron trabajando en el incendio devastador de Doñana en el año 2017, y que los políticos parecen no haber aprendido nada de ese desastre. De hecho, la activista reseña que, tras el nuevo incendio, con más de 30.000 hectáreas quemadas, la clase política andaluza vuelve a comportarse como en el anterior siniestro: nadie ha dimitido o ha sido destituido y vuelven a proponer “regar” con una lluvia de dinero público unas zonas y entornos, que, de haber estado correctamente gestionadas no hubieran sufrido una hecatombe de este nivel tan preocupante.
En todo caso, desde “Mujeres por Doñana”, agradecen al Presidente Juanma Moreno que no haya renovado en su cargo al Delegado de Medio Ambiente en Huelva, Pedro Yórquez. Un político que protagonizó – en lo negativo- casi todos los informes que remitieron las ecologistas, y otros colectivos medioambientalistas, a Diputación de Huelva y Junta de Andalucía. La salida de Yórquez de la política representa, según Cristina Mariño, “una oportunidad para recomponer una gestión seria y profesional de los proyectos de prevención”.
Tras informar en nota de prensa, de la marcha con burritos que se llevaría a cabo en este mes de septiembre, numerosos medios de comunicación mostraron su interés en cubrir este desplazamiento, incluyendo un periodista inglés, que propuso que en los burritos llevaran un cartel con los nombres de los británicos calcinados en el incendio de Almería. Finalmente, la Consejería accedió a conceder una reunión de trabajo urgente y tras la misma, Cristina Mariño manifestó su satisfacción por el ambiente positivo y profesional mostrado por el equipo de” Espacios Naturales”. Según la ecologista onubense, las activistas han percibido, por primera vez en años, que las cosas pueden cambiar y que la nueva Consejera, de perfil técnico, y no político, puede aportar mucho para poner freno a un desastre de años de desidia, ignorancia o simplemente, falta de interés en la Junta de Andalucía. Por todo ello, informan de que ha quedado suspendida (de momento) la marcha reivindicativa con burritos-bomberos, en la esperanza de que, también, la Junta de Andalucía muestre señales de un cambio de mentalidad en la protección del medio ambiente.
MANIFIESTAN SU INTERÉS EN INCORPORARSE AL CONSEJO DE PARTICIPACIÓN DEL DOÑANA.
“Mujeres por Doñana” se va a esforzar en los próximos meses en dar un nuevo rumbo a su política de trabajo. Una nueva proyección de sus esfuerzos que intentará un acercamiento a las instituciones, ofreciendo un nuevo marco de voluntariado y cooperación. Ya están trabajando en tres proyectos para “blindar” y mejorar la gestión medioambiental de Huelva y el entorno de Doñana.
Carmen Abad -Coordinadora de Proyectos de “Mujeres por Doñana”, adelanta que, en pocas jornadas, la nueva Consejera de Medio Ambiente, y sus Órganos de Gestión, van a encontrar “encima de su mesa de trabajo” un listado de propuestas, acompañadas de informes que, no le cabe duda-manifiesta Carmen- van a resultarle interesantes.
Desde mañana mismo, las voluntarias van a coordinar un programa para arrancar “a mano” el numeroso pasto seco, que durante 2026 se ha acumulado de forma insostenible en las veredas denominadas “Vías Pecuarias”, en los términos de Hinojos, Chucena y Villalba del Alcor. Estas vías son competencia de la Delegación de Medio Ambiente de Huelva, hasta hace poco, en manos del ya referido político, Pedro Yórquez. Según las ecologistas, este mar de pasto seco, que linda con el entorno de Doñana, puede arder de un momento a otro, ya que cada jornada esta vía es transitada por una gran cantidad de tractores y automóviles. Para las ecologistas, el poder observar el nivel de descuido en el que se encuentran, en pleno mes de septiembre y bajo una nueva ola de calor, estos entornos naturales, puedes servir de “botón de muestra” de la problemática de incendios que alcanzan las más 30.000 hectáreas quemadas en Huelva.
Desde el colectivo femenino, informan que han presentado una propuesta a “Espacios Naturales” para poder incorporarse a las reuniones que se lleven a cabo en el Consejo de Participación de Doñana. Y es que, como afirma Carmen Abad, que un colectivo ecologista como “Mujeres por Doñana” y EBF puedan aportar ideas y propuestas, resulta del todo fascinantes de cara a un verdadero esfuerzo femenino en la defensa del medio ambiente.