El Alto Comisionado pide preservar las pruebas de posibles crímenes de guerra tras la recuperación de cientos de cuerpos en Gaza. Abren una nueva vía de acceso para la prevención del VIH en América Latina. La FAO pide integrar los bosques en las políticas contra el hambre y la malnutrición. La tecnología debe reforzar la seguridad humana, no socavarla, denuncian expertos.
El Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, afirmó este martes que el hallazgo de numerosos restos bajo los escombros en Gaza, la mayoría de mujeres y niños, vuelve a poner sobre la mesa las preocupaciones sobre posibles crímenes de guerra.
La Defensa Civil Palestina informó de que se han recuperado 329 cuerpos y restos humanos de debajo de edificios destruidos en la ciudad de Gaza y el sureste de la ciudad desde finales de junio. De ellos, 261 correspondían a mujeres y niños. La mayoría de los restos tuvieron que ser recuperados con las manos desnudas.
Según sus estimaciones, más de 8000 personas siguen desaparecidas.
Türk denunció que algunas zonas de Gaza donde están desplegadas las fuerzas israelíes siguen siendo arrasadas por excavadoras, sin respeto por los muertos que permanecen bajo los escombros.
El portavoz de la Oficina del Alto Comisionado, Thameen Al-Kheetan, subrayó la importancia de identificar a las víctimas e informar a sus familias.
“Se deben tomar todas las medidas posibles para documentar e identificar a las víctimas, preservar la información forense y las muestras biológicas, registrar los lugares donde fueron enterradas e informar a sus familias. El derecho de las familias a conocer el destino de sus seres queridos no termina con la identificación y el entierro digno. Merecen conocer toda la verdad”.
En este sentido, Volker Türk pidió que se permita la entrada de investigadores internacionales en todas las zonas de Gaza para recopilar y preservar pruebas.