Tragedias ferroviarias: ¿Son vagones ataúdes potenciales?

Jesús Antonio Rodríguez Morilla

Meses atrás, en estas páginas escribíamos sobre la Alta Velocidad española “Verdad y Veracidad, Coincidencias Imposibles”; “Regreso a las Vías de Adamuz”, y, señalábamos “Angrois – Galicia (2013)” bajo distinta Administración Pública.

El primero aún se encuentra en estudios bajo ciertos dilemas técnicos, donde sus investigaciones observan directamente a la fatiga de los materiales, las vías rotas y las alarmas que sonaron demasiado tarde, donde el relato del fallo humano se desmorona por su propio peso, y el segundo, la causa aparenta se debió a exceso de velocidad, sumado a la falta de sistemas de frenado automático (ERTMS) en ese tramo de la vía.

En el caso de Toledo, tampoco faltan alusiones cercanas a las “galimatías” como son costumbre en los portavoces. 

¿FALLO HUMANO O FALTA DE PRESUPUESTO?

Levantar las alfombras de nuestras infraestructuras debe suponer una cruda realidad para que los despachos oficiales dejen de continuar  empeñados en maquillar. La seguridad ciudadana no tiene precio ni puede depender de unos presupuestos que ni se elaboran o ejecutan. Sin embargo, resulta más fácil culpar al último eslabón de la cadena.

Cuando se escatima en la renovación de vías obsoletas o en la actualización de los sistemas de señalización inteligente, el Estado no está ahorrando dinero: está jugando a la ruleta rusa con los pasajeros.

En el caso de los Ferrocarriles, resulta de las consecuencias lógicas de la desidia financiera y de la manipulación informativa por encima del mantenimiento técnico silencioso y efectivo.

Según el Ministerio de Transporte, se han destinado más de 6.000 millones de euros de los fondos Next Generation EU a la modernización y mejora de las infraestructuras ferroviarias en España. ¿?.

¿QUE ESTÁ OCURRIENDO EN ESPAÑA?

No estamos ante una maldición bíblica, pero sí, ante nuevos  golpeos a la sociedad, a los que seguirán otros, ejemplo, de esta especie de “guerrillas urbanas” e invasiones que sufrimos.

La solución no pasa por abrir Comisiones de Investigación Parlamentarias que se eternizan hasta que lamentablemente el ruido mediático se apaga. Tampoco por indemnizar el dolor cuando ya es irreparable.

Único camino ético y efectivo para la Sociedad se encuentra ya señalado desde el Siglo XIX: Regeneración Política absoluta y transversal.

Se necesita un cambio de paradigma radical hacia la honestidad política. Mientras otros criterios de rentabilidad en la misma fuente continúen ganando la partida al bienestar ciudadano, navegaremos a la deriva. Experiencias anteriores lo acredita durante los últimos tres gobiernos.

No puede admitirse como costumbre generalizada y como “salida de emergencia” de la clase política, sea la que sea, demasiada experiencia en lavarse las manos.

Finalmente, el accidente también es cuestionado por la prensa europea. Según  Público, Le Monde accidente de Toledo lleva a la prensa europea a cuestionar el modelo de alta velocidad español.

Finalmente, según Público:  Le Monde, The Guardian y otros, detallan cómo el AVE ha pasado de ser un “primera serie europeo “a convertirse en un motivo de preocupación.

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