Todo lo que se debe saber sobre trasplantes capilares

Entre los avances que han permitido los hallazgos científicos y la evolución de la metodología está el no resignarse a lo que depare la genética o la propia constitución. Es decir, prácticamente todo tiene solución en un mundo que avanza a una velocidad que muchas veces ni siquiera nosotros mismos somos capaces de asimilar. Si se une ese razonamiento a la búsqueda cada vez más universal de la satisfacción con uno mismo llegamos a un punto que podemos calificar de popularización o internacional de tratamientos como es el caso de los capilares, en los que buena parte del sentido tiene que ver con mirarse al espejo y estar satisfechos con nosotros mismos.

Es solamente cuestión de ver los resultados del trasplante capilar para cómo y cuánto la ciencia ha evolucionado en este aspecto, así como la metodología de trabajo empleada por los grandes salones. En primer lugar, hay que defenderlo por el hecho de haber devuelto la felicidad y la autoestima a muchos hombres, pues se trata de una vuelta de lo propio, de recuperar tu propio cabello en la misma zona en la que se había perdido, y todo de manera totalmente natural. Volver a crecer donde todos esperan que fuera imposible. Además, hay que hacer hincapié en que es una operación o una maniobra que no se nota. Es el propio pelo que se extrae de la zona donante, para trasplantarlo a la zona receptora. Eso sí, entre las consideraciones a tener en cuenta ha de matizarse que es necesario esperar a que la alopecia cese, por eso se recomienda una intervención a partir de los 30 o 40 años de edad.

Existen una serie de recomendaciones previas y posteriores al paso por el tratamiento. Es esencial que el cuero cabelludo se encuentre en buen estado antes del trasplante. Es conveniente también el lavado del cabello con un champú suave y evitar usar acondicionadores, mascarillas o productos fijadores que puedan irritar o descamar el cuero cabelludo.

Se debe evitar el alcohol y el tabaco en los días previos y consultar al médico sobre el mantenimiento de tratamientos médicos que se sigan.

Finalmente, el seguimiento de la evolución de la intervención requiere del conocimiento de una serie de fases. Alrededor del octavo y noveno mes el cabello se acerca a su resultado definitivo, mostrándose mucho más grueso y largo. Durante los meses siguientes, el cabello sigue evolucionando tanto en fortaleza como en densidad, hasta alcanzar el resultado definitivo transcurrido un año de la intervención.

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