Scarlet Lady: La experiencia de Crucero solo para adultos que lo cambia todo. Por Carlos Ramón Brea

Escritor y cronista gastronómico

Hoy quiero recorrer con nuestros fieles lectores de las crónicas del mundo actual un buque diferente en su concepto de paradigma viajero y de disfrute de la vida a bordo de un barco que proporciona todo lo necesario para disfrutar de una travesía en total libertad y con el lujo discreto y necesario para una singladura quizás inolvidable.
Como siempre que subo a bordo de un BUQUE, éste de 277 metros de eslora, el control de seguridad es exhaustivo para acceder a él. Controles de arcos de seguridad, etc.
Me encuentro por los largos pasillos y pulcros ascensores con gente de todas las nacionalidades imaginable, desde los recepcionistas, pasando por las azafatas, camareros, cocineras, tripulación de trabajos varios y cruceristas muy variopintos en su aspecto personal, pero con la única condición de ser mayores de dieciocho años para poder acceder a este barco, diseñado para gente joven, madura, divertida, alegre, disfrutona, en donde una singladura puede convertirse en un acto de amor entre heterosexuales, homosexuales, gais y lesbianas, binarios, fluidos, líquidos, sólidos y gaseosos… o sea que aquí cabe todo el mundo confortablemente en unos espacios impecablemente pulcros y ordenados, con unos servicios de gastronomía y diversión que merecen una calificación como mínimo de notable para arriba.
Nuestra anfitriona fue la Autoridad Portuaria, siempre excelentemente preparada a través de su Jefa de prensa, Loreto, que ultima hasta el mínimo detalle para que nuestro recorrido sea impecable y al mismo tiempo disfrutando de todas las instalaciones. A bordo se hizo la consabida ceremonia del intercambio de metopas, que son objetos de regalo conmemorativos por el hecho de que este buque visite por primera vez el puerto de La Coruña.
A continuación, la encargada del flete del buque Vanessa, excelente anfitriona de Vigo, nos hizo un recorrido por todo el crucero, que según veis en las fotos, queridos lectores, tiene unas cubiertas espléndidas, que son solariums con jacuzzi, piscinas, bares y llenas de camas balinesas, camas redondas y colchones variados con profusión de toallas y mantas para descansar tumbados al sol, leer, o darte un revolcón con quien te lo permita y te apetezca…. esa es una de las particularidades de este crucero desinhibido, moderno y sin acomplejamientos de mentalidad viejuna, arcaica y moralista.

Una vez recorrido el impecable buque, nos dirigimos a la zona de restauración, que es un gran buffet de comidas del mundo, en donde observé que están clasificadas las comidas por zonas del planeta… con comida americana, asiática, europea y mucho más.
Tuvimos la opción de probar de toda la comida que hubimos preferido y sobre todo de todas las bebidas imaginables a tu disposición.
Aunque estoy a dieta por exceso de vitamina D y porque no puedo pasarme con determinados alimentos, suprimí toda la ingesta de mariscos y alimentos altos en ácido úrico y me dediqué a los más livianos, pero sabrosísimos, que me permite el tener un control sano de la comida a bordo hoy también, que ofrecen incluso en departamentos de verduras y frutas calientes que son una delicia, así como algas marinas, puestos de comida japonesa, o típicamente americana, china, e incluso comida especial al estilo alemán, o inglés, o francés y mejicano, por ejemplo, entre otras especialidades.
En el apartado de bebidas hay de todo lo imaginable y como nosotros somos invitados VIP me dediqué a comer todo lo que me apeteció bebiendo desde el principio champán Móet Chandon rosado, que ofrecían a lo largo de todo el extenso buffet unas diligentes camareras, que lo portaban en carritos carmelitas champaneras gigantes, en donde bien refrigerado en hielo se alojaba este excelente champán francés delicioso y fresco siempre al paladar.
Todos los platos se preparan al instante, a petición del cliente, en tu presencia, y yo no me pude sustraer a solicitar el plato que Harrison Ford degusta en la película Blade Runner consistente en noodles, en el departamento de comida asiática. Aquella imagen icónica de la película en Los Ángeles de California sumidos en la lluvia permanente de un planeta decrépito siempre me acompañaran desde que leí la novela de Phil Dick «Los androides sueñan con ovejas eléctricas»…
Estuvimos a punto de comer en el asador inmenso sus carnes al estilo barbacoa americana, pero consideramos que sería demasiado estático y poco divertido ser servido en mesa, en el Steak Grill House, y opté por el más divertido gran buffet variado de carnes, pescados, plancha y hervidos, de postres y helados, todo a nuestra disposición, compartiendo mesa y mantel con muy diferentes tipos de personas, que abarcaban un arco amplísimo desde los caucásicos más rubios y albinos hasta las morenas, asiáticas, mulatas más exóticas, con diversidad de vestuarios, ya que lo mismo te encuentras comiendo a tu lado a una chica vestida sólo con bikini, y en la mesa de al lado otra persona con un vestido largo de noche.

Este es el primer crucero multirracial y multicultural que encontré espectacularmente preparado para vivir la vida con intensidad y lujo sibarita, para el que se lo pueda pagar, ya que aquí se trata de precios a partir de 3.150 dólares por crucerista, aunque no todo está incluido, como los tequilas centenarios o cognac, brandys etiqueta negra, o vinos especiales para jóvenes yuppies millonarios, que aquí también viajan.
El buque tiene una señalética perfecta en donde en sus diecisiete pisos, decks, hay señales que te dirigen a los lugares que necesitas visitar, algunos de ellos espectaculares, como el casino, la sala de juegos, los gimnasios, las piscinas, los jacuzzi, los restaurantes y sobre todo esas terrazas maravillosas en la promenade, desde las cuales pude ver mi hermosa ciudad de La Coruña, como si dijéramos «por encima del hombro» habitual, ya que como podéis observar en las fotos el buque es tan alto que sobrepasó las casas más altas de la Marina, permitiéndome tener una visión de la ciudad, en perspectiva desde el puerto hasta la Torre de Hércules, y desde el buque hasta el monte de San Pedro, con ya digo una perspectiva preciosa, en un día espléndido, el día de Santiago Apóstol patrón de España y por consiguiente de la región de Galicia, con algo de viento refrescante que producía una calidad de viaje maravillosa, alejada de la masificación de gentes que congrega este día festivo en otros lugares.
Aquí, a bordo, paz y tranquilidad muy divertida siempre…
Es un barco diferente a todos, no en sus estructuras constructivas, sino en su concepto de diversión, ya que dentro de una intimidad absoluta encuentras una legión de personas variopintas con las que puedes entablar algo más que una conversación, ya me entiendes querido lector a lo que me refiero, sin tabúes, ni complejos, ni moralinas que te impidan aprovechar el tiempo al máximo, de día, tarde, o en sus espectaculares noches con diversión garantizada para gente de espíritu joven dispuesta a disfrutar de la vida en un breve, corto, espacio de tiempo que te permite la travesía en un crucero, desde el norte de Europa hasta las costas africanas.
La vida es breve y los que viajan en este buque son muy conscientes de ello, supongo, y aprovechan todos los minutos casi diríamos como nihilistas, porque hay que vivir el presente con alegría, valentía y ganas de sensaciones diferentes a la rutina apagada diaria, digo de sensaciones diferentes a la rutina apagada diaria de la mássmedia de la gente, que consume su vida autolimitándose día a día monótonamente.
A bordo, un día es un mes en la calle de las ciudades grises y rutinarias…
El Scarlet Lady es un crucero propiedad de Virgin Voyages y operado por ella.
Es el barco inaugural de la línea de cruceros y fue entregado el 14 de febrero de 2020 por el constructor naval italiano Fincantieri. Inicialmente, el buque de 110.000 GT debía comenzar a operar el 1 de abril de 2020, pero la pandemia de COVID-19 pospuso su debut oficial hasta el 6 de octubre de 2021, tras lo cual realizó su viaje inaugural a las Bahamas desde su puerto base de Miami. De acuerdo con el modelo de negocio de Virgin Voyages, Scarlet Lady opera exclusivamente como un barco «solo para adultos» para huéspedes mayores de 18 años.
Las características técnicas del buque las puedes encontrar en Google estimado lector por lo que yo solo aquí me limito a transmitirte mis sensaciones órganolépticas que percibí a bordo del crucero.
Como siempre espero que te haya gustado mi crónica y te haya divertido este tiempo de lectura en la que intento que mis ojos sean los tuyos y que te deseo que en cuanto tengas la oportunidad de y que te deseo que en cuanto tengas la oportunidad de disfrutar de un como todos estos que ofrece un barco de esta increíble envergadura, que se sostiene tanto acero gracias al principio de Arquímedes, pues no dudes en disfrutarlo como yo.

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