El embalse de Alqueva (Portugal), al límite: El despertar del gigante de agua

El embalse de Alqueva, (Portugal), la reserva de agua más grande de Europa Occidental con sus 4.150 Hectómetros por segundo (hm/s), de capacidad, ha vuelto a demostrar su poder. Por cuarta vez en su historia (tras los hitos de 2004, 2010 y 2013), la macro-presa gestionada por la empresa portuguesa EDIA ha tenido que abrir sus compuertas por sexto día consecutivo para aliviar el enorme caudal recibido por las borrascas de los últimos meses.

Las cifras de un coloso

Lo que está ocurriendo en la frontera luso-extremeña es pura física en movimiento:

  • Aportaciones récord: El sistema llegó a recibir picos de hasta 3.000 hectómetros por segundo. Para hacernos una idea, es el equivalente a llenar una piscina olímpica cada segundo.
  • Desembalse activo: La operación, iniciada el pasado 29 de enero, mantiene actualmente un vertido controlado. Entre los descargadores de fondo y el agua que pasa por las turbinas para generar energía, el sistema libera unos 1.400 Hectómetros por segundo hacia el cauce bajo del Guadiana.
  • Efecto en cadena: Aguas abajo, la presa de Pedrógão también trabaja a pleno rendimiento, gestionando descargas de 1.500 hm/s.

Un seguro de vida contra la sequía

Este llenado masivo no es solo un espectáculo visual; es un alivio estratégico. Tras años de incertidumbre y sequías prolongadas, ver Alqueva «a tope» garantiza el regadío y el abastecimiento para miles de hectáreas y poblaciones a ambos lados de la raya.

La fuerza del agua al golpear los disipadores de energía es un recordatorio del ingenio humano y de la capacidad de recuperación de la naturaleza tras un otoño e invierno especialmente generosos en lluvias.

Debido a este gran caudal, se recomienda precaución en las riberas del Guadiana aguas abajo, especialmente en las zonas de Ayamonte y Sanlúcar de Guadiana, donde se vigila de cerca la crecida del río.

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