La MICE llega al ecuador de su XXI edición con una programación que invita a mirar lo cotidiano desde nuevas perspectivas

La buena respuesta del público y la confluencia de miradas procedentes del cine, el arte o la investigación consolidan el festival como un espacio de encuentro en torno al territorio, la memoria y las historias de lo cotidiano.

En un tiempo marcado por la velocidad de las imágenes, la MICE se detiene estos días en otra forma de mirar: la que pone el foco en las personas, en los territorios que habitamos y en los procesos que construyen memoria a nuestro alrededor. La Mostra Internacional de Cinema Etnográfico del Museo do Pobo Galego llega al ecuador de su XXI edición reafirmando una programación que apuesta por esa mirada atenta a lo humano y a las historias que suceden a nuestro alrededor.

Para Coral Piñeiro, codirectora de la MICE, esta manera de entender el festival también está encontrando una respuesta diversa en las salas: “La MICE siempre ha sido un lugar de encuentro en torno al cine y la antropología visual. En esta edición estamos viendo cómo ese diálogo se amplía con la presencia de público joven que llega con curiosidad y convive de manera natural con el público que lleva años acompañando el festival. Ese cruce de generaciones también forma parte de las miradas que nos interesa activar.”

En las salas de la MICE también se está produciendo otro encuentro significativo: el de públicos que llegan al festival desde intereses muy distintos. Cineastas, artistas visuales, investigadoras, estudiantes, historiadores o cinéfilos comparten estos días espacio en torno a una programación que no se limita a exhibir películas, sino que propone una reflexión sobre el territorio, la memoria y las historias de lo cotidiano. Ese cruce de miradas convierte el festival en un lugar donde el cine funciona como herramienta para observar lo que sucede a nuestro alrededor y pensar las formas en las que construimos relato sobre lo real.

Esta atención a los procesos, a las comunidades y a las distintas formas de representación del territorio atraviesa buena parte de la programación de la MICE en esta edición.

La programación continuará también estos días con la retrospectiva dedicada a la cineasta Maddi Barber, una de las autoras más singulares del panorama audiovisual contemporáneo. El ciclo, que se está desarrollando a lo largo de la semana en Numax, propone un recorrido por su filmografía a través de varias sesiones que exploran una obra profundamente ligada a los paisajes del Pirineo navarro y a las transformaciones de los territorios habitados, donde dialogan memoria, ecología y prácticas de cuidado. La retrospectiva culminará el sábado con un encuentro con la escritora y veterinaria María Sánchez, que dialogará en torno a las relaciones entre territorio, mundo rural y representación.

Junto a ella, la Sección Internacional de la MICE continuará ofreciendo en las próximas jornadas una selección de obras procedentes de distintos contextos culturales y geográficos que exploran las relaciones entre paisaje, identidad y memoria a través de dispositivos cinematográficos muy diversos. Las proyecciones tendrán lugar en el Teatro Principal de Santiago, con entrada gratuita mediante recogida previa de invitaciones en la taquilla de la Zona C.

Entre las próximas citas destaca Tránsitos, sesión organizada en colaboración con el Cineclube de Compostela que tendrá lugar en el Teatro Principal. Concebida como un espacio abierto a los márgenes del cine, Tránsitos reúne obras que dialogan con la antropología visual desde lenguajes experimentales y formas de observación singulares sobre las comunidades y los territorios que habitan.

En esta edición, la sesión incluye la proyección de Divine Horsemen: The Living Gods of Haiti, de Maya Deren, una de las obras fundamentales del cine etnográfico y experimental del siglo XX, construida a partir de las filmaciones realizadas por la cineasta durante sus trabajos de investigación en Haití en torno a los rituales del vudú.

Otra de las citas destacadas será el Foco Zinema Auzolanean el sábado, 14 de marzo, a las 12:00 h, en el Museo do Pobo Galego. El proyecto impulsado por el colectivo Hiruki Filmak propone procesos de cine participativo desarrollados en diferentes localidades navarras. A través de una metodología basada en asambleas abiertas y en la creación colectiva, las películas resultantes sitúan a las comunidades en el centro de la autorrepresentación, explorando las relaciones entre memoria, identidad y territorio.

Con estas propuestas, la MICE continúa consolidándose como un espacio de encuentro entre cine, investigación y pensamiento en torno a las formas contemporáneas de observar e interpretar el mundo que nos rodea.

La XXI Mostra Internacional de Cinema Etnográfico está organizada por el Museo do Pobo Galego y cuenta con el apoyo del Concello de Santiago de Compostela, la Diputación de A Coruña, la Axencia Galega das Industrias Culturais (AGADIC) de la Xunta de Galicia y Acción Cultural Española (AC/E).

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