Más de 63.000 desalojados y confinados en Madrid y Ávila por la ola de incendios que avanza sin control

Las nuevas evacuaciones ordenadas este viernes a causa de los graves incendios que asolan la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila han elevado a 63.000 la cifra de personas desalojadas o confinadas entre ambos territorios, según ha confirmado el Ministerio del Interior.

El incremento en las cifras se produjo tras el desalojo de urgencia de unas 5.000 personas en el camping de El Escorial. Este municipio, junto con el de San Lorenzo de El Escorial, se ha convertido en la prioridad máxima de los equipos de extinción para blindarlos frente al avance del frente, impulsado por fuertes rachas de viento.

Avanzan los frentes unificados y las evacuaciones

Previamente, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, había informado desde el Puesto de Mando Avanzado de Cenicientos de que la región sumaba más de 45.000 afectados —25.000 evacuados y unos 20.000 confinados—. Estas cifras aumentaron tras decretarse el desalojo preventivo de Zarzalejo y el confinamiento de Navalagamella, decisiones que afectaron a otros 5.000 vecinos.

Martín calificó la situación de «muy complicada», detallando que los incendios de San Martín de Valdeiglesias y Villa del Prado se han fusionado y avanzan hacia el norte empujados por vientos de hasta 40 kilómetros por hora. Con esta previsión meteorológica, no se descartan nuevos desalojos en las próximas horas.

Prioridad absoluta: blindar El Escorial

«La gran misión en este momento es proteger El Escorial y, a continuación, San Lorenzo. El fuego se dirige hacia allí y vamos a establecer todas las líneas de defensa necesarias», subrayó el delegado. Ante este escenario, la Unidad Militar de Emergencias (UME) trabaja en cortafuegos y barreras de contención entre Zarzalejo, Robledo de Chavela y El Escorial.

Respecto al incendio de Burgohondo (Ávila), las autoridades confirmaron que por el momento no ha entrado en territorio madrileño al tomar otra dirección, aunque el operativo mantiene la vigilancia sobre el flanco de San Martín de Valdeiglesias.

Pavesas a kilómetros de distancia

El principal obstáculo para el control de las llamas está siendo el viento, que desplaza pavesas encendidas a kilómetros de distancia y provoca el salto de las barreras de contención a grandes tramos.

En el operativo participan unos 1.800 efectivos, de los cuales más de 1.100 pertenecen a la UME. Aunque la situación no requiere por ahora más personal, el delegado enfatizó que la prioridad es que se den las condiciones meteorológicas adecuadas —principalmente una tregua del viento durante la noche— para que los medios desplegados sean eficaces.

Hasta el momento no se han registrado víctimas mortales ni heridos. Sin embargo, la preocupación también se centra en las infraestructuras críticas: la situación en el Complejo de Comunicaciones del Espacio Profundo de la NASA, situado en Robledo de Chavela, sigue siendo «crítica», y los retenes trabajan sin descanso para proteger las instalaciones y sus antenas estratégicas.

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