Analista
El juez Hurtado sería un pepero conocido así como el nuevo peón judicial del PP en su Operación Toga para defenestrar a Pedro Sánchez. Así, fue asesor en su día de Ayuso y es íntimo amigo del Consejero de Justicia madrileña, el ínclito Enrique López.
El juez Hurtado ha cumplido ya 70 años, pero continuará en la Sala II del Tribunal Supremo hasta el 22 de junio 2026, con lo que tendrá tiempo de sobra para cumplir su última misión de defenestrar al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz.
El juez Hurtado formó parte del tribunal del primer juicio de Gürtel, en el que el PP resultó condenado a título lucrativo, pero dados sus problemas visuales, fue incapaz de descifrar quién era M. Rajoy al leer Monroy, con lo que se convirtió en el salvavidas de Rajoy.
MAR publicó varios bulos sobre el fiscal García Ortiz al que llegó a vaticinar su entrada en prisión: «Va p’alante» y a pesar de que a su salida del TS donde acudió como testigo reconoció filtraciones, pidió «una condena ejemplar para el fiscal general del Estado» y tras recibir la orden, el juez Hurtado ha citado a García Ortiz a declarar en el TS como imputado
El magistrado Hurtado ordenó el acceso sin restricciones de la Guardia Civil al móvil de García Ortiz y a pesar de no encontrar la UCO ningún mensaje delator en el movil, decide imputarlo basándose tan solo en meras hipótesis y obviando la declaración de varios periodistas en contra de dichas hipótesis.Así, a falta de pruebas concluyentes, el juez Hurtado se inventa una novela en forma de auto de 80 páginas en las que ya ha decidido que el Fiscal General García Ortiz y dos de sus ayudantes serían «culpables de un delito de revelación de secretos» por el que serán inhabilitados y Hurtado podrá gozar de su retiro dorado.