
El primer mes de Donald Trump como presidente ha sido tan intenso y lleno de éxitos que tenemos la sensación de que ha pasado mucho más tiempo. En sus primeros 30 días, Trump ha logrado más resultados que los que la mayoría de los presidentes logran en todo su mandato, y todo ello en favor de la prosperidad, la seguridad, la protección y la libertad del pueblo estadounidense, que celebramos con entusiasmo desde la reducción del gasto y el despilfarro de las políticas de DEI, pasando por la seguridad en la frontera y la prohibición de la participación de hombres transgénero en deportes femeninos, el impresionante trabajo de DOGE al exponer la corrupción gubernamental de las eras Biden y Obama, hasta las reformas en el Pentágono y las negociaciones de paz en Ucrania.
Mientras los medios de desinformación masivos se empeñan en presentar una realidad distorsionada, los ciudadanos nos llevamos una alegría cada día con Trump y su gobierno de sentido común. Los resultados nos dan la razón. Las políticas de Trump han logrado una caída del 95% en los cruces fronterizos de inmigrantes ilegales, los arrestos por parte de ICE han aumentado más del 137%, los arrestos de extranjeros con condenas penales se han duplicado y los arrestos de miembros de pandillas de inmigrantes ilegales también se han duplicado. Nuestras calles y comunidades son mucho más seguras ahora. En menos de un mes ya tenemos excelentes resultados; la pena de muerte para los narcotraficantes y la misión de mejorar la salud de Robert Fitzgerald Kennedy Jr.; todo ello nos cuenta una restauración sin precedentes de la seguridad y la libertad de Estados Unidos. Trump ha condensado en un mes la acción transformadora de esta nación al restaurar leyes, reducir el gobierno, aumentar las oportunidades económicas e incrementar la seguridad nacional.
Es evidente que esta Administración ha tenido un comienzo brillante e histórico. El presidente Trump ya ha firmado más de 73 órdenes ejecutivas de la máxima relevancia cada una de ellas y con un poder asombroso de cambio en las políticas.
Es lógico que muchos medios estén criticando a Trump como si no hubiera un mañana, ya que su éxito les deja expuestos como los manipuladores que son en realidad. La revelación de que USAID ha estado financiando a muchos de esos medios en todo el mundo, de una u otra manera, para respaldar su sesgo progre, los tiene con el miedo en el cuerpo y bastante rabiosos. La Administración Trump ha desatado una amplia ofensiva contra esos medios de comunicación tradicionales, investigando a algunos de ellos, como PBS, NPR y CBS por parcialidad y violaciones de las normas. En un momento en que la confianza pública en los medios de comunicación está en un mínimo histórico, en EE. UU y en todo el mundo, y con razón, las medidas han provocado indignación entre las élites mediáticas, que ven expuesta su corrupción y trapicheos.
Las decisiones de Trump no tienen desperdicio y dibujan el excelente panorama que se presenta actualmente, más allá de las mentiras habituales de la mayoría de los medios y sus portavoces a sueldo. Por ejemplo, el presidente Trump ha despedido a todos los fiscales federales que aún quedaban designados por la Administración Biden. Una medida muy necesaria para limpiar el Departamento de Justicia de izquierdistas que utilizan el sistema jurídico para perseguir a sus oponentes ideológicos. Esta decisión subraya el compromiso de Trump con la despolitización del sistema de justicia y la recuperación de la confianza de los ciudadanos en el mismo. Esta decisión llegó tras la renuncia de algunos fiscales federales de la era Biden poco después de la investidura de Trump, mientras que otros fueron despedidos hace ya un par de semanas. Los despidos son parte de la iniciativa más amplia de Trump para remodelar el Departamento de Justicia, incluida la nominación de nuevos fiscales como Ed Martin para un puesto permanente en el Distrito de Columbia. Trump ha elogiado a Martin por su servicio pasado y su dedicación a la ley y el orden, lo que indica una nueva dirección para el Departamento de Justicia.
Bajo las nuevas directrices de Trump, el Departamento de Estado ha designado a seis cárteles de la droga mexicanos, junto con la pandilla salvadoreña MS-13 y la venezolana Tren de Aragua, como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO). Esta medida indica una postura más dura contra el crimen organizado en medio de la creciente violencia al sur de la frontera. Todos los cárteles de la lista han estado vinculados a asesinatos en masa, fosas clandestinas, secuestros generalizados, extorsión, incendios provocados y torturas, y destacan las brutales tácticas empleadas por estos grupos. Las designaciones apuntan al Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación, Cárteles Unidos, el Cártel del Noreste, el Cártel del Golfo y La Nueva Familia Michoacana. Estos grupos de criminales están acusados de operar con impunidad, a menudo protegidos por funcionarios mexicanos corruptos, y de usar explosivos indiscriminadamente, aterrorizando a las comunidades. La acción de la Administración Trump refleja su presión constante sobre México para combatir a estos cárteles que muchas veces están vinculados al gobierno, con el objetivo de interrumpir sus operaciones y frenar su influencia en ambos lados de la frontera.
El recién creado Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) ha hecho un descubrimiento asombroso: el gobierno de Estados Unidos opera más de 4.600.00 tarjetas de crédito activas, acumulando 90 millones de transacciones por un total de casi 40.000 millones de dólares en el año fiscal 2024. Esta revelación ha provocado indignación por el gasto federal descontrolado. DOGE está trabajando con las agencias para simplificar el programa y reducir los costes administrativos. Asimismo, el Pentágono despedirá a aproximadamente 5.400 empleados civiles en período de prueba, contratados por la Administración Biden, esta misma semana.
En menos de un mes, DOGE ya ha ahorrado más de 55.000 millones de dólares, y apenas ha empezado el trabajo. Esto contribuirá a hacer crecer rápidamente la economía de EE. UU reduciendo drásticamente el despilfarro del gobierno federal.
El presidente Trump también se dispone a recortar 6.000 puestos de trabajo en el IRS (Hacienda), en especial a los empleados contratados durante la Administración Biden, como parte de un esfuerzo para reducir la fuerza laboral federal. Los recortes se centran en las nuevas contrataciones que carecen de sólidas protecciones laborales, lo que revierte el impulso de Biden para reforzar la agencia con 88.000 agentes adicionales que se destinaron a perseguir a los contribuyentes de la clase media.
Trump también disolverá la dirección del Servicio Postal de Estados Unidos e integrará la agencia postal en el Departamento de Comercio de su Administración. Los miembros de la junta postal y sus equipos serán despedidos. El objetivo es tener un Servicio Postal que funcione mucho mejor, más competitivo, y que no pierda enormes cantidades de dinero cada año.
Evitar el despilfarro es importante, pero el presidente Trump también está logrando inversiones multimillonarias para Estados Unidos que favorecen la prosperidad y el empleo. Tras la reunión con el CEO de Apple, Tim Cook, la semana pasada en el Despacho Oval, Apple ha anunciado una inversión de 500.000 millones de dólares y la creación de 20.000 empleos de investigación y desarrollo durante los próximos cuatro años, una nueva fábrica de servidores de inteligencia artificial en Houston, Texas, una nueva Academia de Manufactura en Detroit, Michigan, y duplicar el fondo de I+D a 10.000 millones de dólares. De esta forma, Trump apoya y facilita la innovación, la fabricación avanzada y la creación de empleos de alta tecnología en Estados Unidos.
No es la única inversión relevante que ha logrado Trump en este mes en la Casa Blanca. La de Apple se suma a las siguientes:
Arabia Saudí: 600.000 millones de dólares
Nippon Steel (Japón): 14.100 millones de dólares y 5.000 empleos
DAMAC: 40.000 millones de dólares y 10.00l empleos
Stargate: 500.000 millones de dólares y 100.000 puestos de trabajo
SoftBank: 100.000 millones de dólares y 100.000 empleos
Hussain Sajw: 20.000 millones de dólares
En total, ya son más de 1,6 billones de dólares en inversiones y apenas lleva poco más de un mes en el Despacho Oval. Son, sin duda, éxitos muy importantes que contribuirán al crecimiento económico y a la creciente popularidad del presidente entre los estadounidenses. No se trata sólo de dinero, sino que es una ola de confianza en la visión que tiene Trump del país.
Respecto a la inmigración ilegal, las políticas de seguridad del presidente Trump están dando resultados históricos y ya se refleja en una caída masiva en las detenciones de inmigrantes ilegales. Por ejemplo, las detenciones de inmigrantes en un solo día en la frontera suroeste se redujeron a sólo 199 el pasado viernes, un 95% menos que las 4.393 de hace un año, según el Departamento de Seguridad Pública de Texas. En el marco de la Operación Estrella Solitaria, se capturaron 135 personas sólo en sectores de Texas, una caída del 35% con respecto al promedio diario de 208 de la semana pasada. El liderazgo de Trump, junto con la tecnología de vanguardia y el trabajo en equipo de Texas, está haciendo que nuestra frontera sur vuelva a ser segura.
A nivel internacional, el presidente Trump ha cambiado toda la narrativa global y ya no se trata de si la guerra en Ucrania va a terminar o cuánto durará, sino sobre cómo va a terminar; tampoco gira en torno al enfrentamiento entre Estados Unidos y Rusia y China. sino en torno a la nueva era de cooperación pacífica que traerá estabilidad mundial. Sin perder de vista los intereses nacionales, ha firmado un memorando que restringe la inversión china en sectores críticos, incluida la agricultura, el suministro de alimentos, los minerales, los recursos naturales, los puertos de envío y las tecnologías utilizadas para proteger la seguridad nacional, y se prepara un acuerdo global con China.
Respecto a las negociaciones abiertas con Ucrania, Trump enfatiza la importancia del acuerdo sobre minerales críticos y tierras raras que se firmará muy pronto. Este acuerdo, que es la practica una asociación económica, garantizará que el pueblo estadounidense recupere los miles de miles de millones de dólares y el equipo militar enviados a Ucrania por Joe Biden, al tiempo que ayudará a que la economía de Ucrania crezca a medida que esta guerra llegue a su fin. Al mismo tiempo, Trump está en negociaciones con el presidente Vladimir Putin para poner fin a la guerra, y también para cerrar importantes transacciones de desarrollo económico que se llevarán a cabo entre los Estados Unidos y Rusia.
En el área de comercio, el presidente Trump está usando los aranceles de tres maneras: para generar ingresos para el gobierno, para hacer que el comercio sea más justo y para negociar los acuerdos comerciales que Estados Unidos necesita. Además de lograr que los aranceles aporten una cantidad sustancial de ingresos para el Tesoro.
En la lucha contra la droga, Trump ha confirmado la citada pena de muerte para los narcos y terroristas. Todos los que colaboren con el narcotráfico y sean criminales peligrosos ya no sólo serán enviados a la cárcel y confiscados sus bienes, sino que se les aplicarán la pena capital.
Por otra parte, en la batalla cultural y de identidad nacional, con algunas de sus apariciones públicas, como en la carrera de las 500 millas de Daytona o en el Super Bowl LIX, Trump continúa su tendencia de interactuar con los principales eventos deportivos estadounidenses y, de paso, le recuerda al mundo por qué es el líder indiscutible del pueblo estadounidense. La entrada triunfal que suele protagonizar es toda una declaración de liderazgo y fortaleza, y una exhibición de patriotismo y de apoyo ciudadano al que ya es el mejor presidente estadounidense de la historia moderna. Trump representa fuerza, liderazgo, confianza y un profundo respeto por la cultura y las tradiciones de Estados Unidos, algo que la Administración Biden socavó activamente. La gente quiere liderazgo, no debilidad. Quieren un luchador, no un burócrata de carrera escondido en un sótano. Trump aparece siempre, da la cara conecta con la gente, lucha y nunca se echa atrás. La era Trump ha vuelto y ninguna manipulación mediática ni interferencia del establishment la detendrá.
Entretanto, el índice de popularidad de Donald Trump sigue aumentando y de acuerdo a la última encuesta de Harvard / Harris, los ciudadanos respaldamos sus políticas con índices de aprobación entre el 57% y el 81%. Trump está consiguiendo buenos resultados y eso que apenas está empezando su segundo mandato presidencial.
Esta semana, el presidente dará nuevos pasos que nos acercarán a tener un presupuesto y una legislación para asegurar la frontera, restaurar la independencia energética, evitar subidas de impuestos, desmantelar el estado profundo, y garantizar la paz a través del liderazgo militar y diplomático, así como firmará desde hoy mismo nuevas órdenes ejecutivas de gran relevancia.