La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos está alarmada por el colapso del orden público en Gaza, con recientes denuncias de asesinatos y uso innecesario o desproporcionado de la fuerza en el control de multitudes por parte de la policía local.
La Oficina denuncia que “los continuos ataques de Israel contra Gaza han servido para desmantelar y destruir las estructuras de gobernanza y aplicación de la ley de Gaza, contribuyendo a un deterioro del orden público”.
A medida que aumenta la desesperación de la gente por la falta de comida, la Oficina ha recibido informes que alegan que la policía local hizo un uso innecesario o desproporcionado de la fuerza contra multitudes que buscaban alimentos.
También preocupan las denuncias de detención arbitraria, tortura y asesinato de un joven palestino, presuntamente por su participación en manifestaciones en las que criticaba a Hamás y pedía el fin de la guerra.
“Son inaceptables esos homicidios y el uso excesivo de la fuerza para controlar multitudes entre civiles”, dice la Oficina que reconoce “los desafíos que enfrenta el sistema de aplicación de la ley en Gaza, debido a la destrucción sistemática por parte de Israel”, pero recuerda a las autoridades de facto su obligación de cumplir con las normas internacionales de derechos humanos.