Las intolerancias alimentarias se han vuelto más comunes, por desgracias, se han convertido en un verdadero reto para quienes practican deporte de forma regular, ya sea por productos con lactosa, gluten, fructosa o incluso aditivos específicos que pueden llegar a provocar molestias digestivas, fatiga, hinchazón o bajadas de rendimiento si no se detectan a tiempo. Afortunadamente, con una buena planificación, es posible llevar una dieta equilibrada y rendir al máximo, incluso con restricciones.En estos casos lo mejor que se puede hacer es buscar información confiable y opciones seguras para la suplementación y la nutrición deportiva, por ejemplo, si estás explorando productos adaptados a distintas necesidades visita Biaxol para conocer alternativas que están pensadas en cuidar y mejorar tu cuerpo. Aunque la información en internet es muy útil, lo mejor siempre será consultar a un profesional de la salud para ajustar la alimentación a requerimientos nutricionales personales.
A continuación, te mostraremos algunos consejos para deportistas con intolerancias alimentarias, tanto como para mantener su bienestar como para sostener un rendimiento óptimo.
Identifica cuál es tu intolerancia.
Antes de que decidas eliminar alimentos en tu dieta por cuenta propia, es esencial que cuentes con un diagnóstico médico o nutricional adecuado porque muchas veces, síntomas como pesadez, gases o malestar general suelen confundirse con intolerancias, cuando en realidad se trata de malos hábitos alimenticios o incluso, de estrés. Por ello, una vez que tengas la intolerancia identificada, como, por ejemplo, a la lactosa o al gluten, puedes comenzar a adaptar tu dieta con seguridad.
Siempre lee las etiquetas.
Si eres un deportista con intolerancias debes ser extremadamente cuidadoso con lo que consumes, sobre todo si usas suplementos como proteínas en polvo, barritas energéticas o bebidas isotónicas ya que muchos de estos productos contienen trazas de alérgenos o ingredientes derivados de los alimentos que deben evitarse, ten en cuenta que actividades que parecieran tan minúsculas como revisar etiquetas y elegir productos certificados como “sin gluten” o “sin lactosa” pueden marcar la diferencia.
Busca sustitutos inteligentes.
Afortunadamente hoy en día existen muchas alternativas funcionales y sabrosas para casi todos los alimentos, por ejemplo, si eres intolerante a la lactosa puedes tomar leches vegetales como la almendra, la soja o la avena para sustituirlo, además, existen panes, pastas y harinas sin gluten o proteínas vegetales o de arroz, guisante y cáñamo para quienes no toleran la proteína de suero.
Lo importante de estas alternativas es que son buenas opciones y que son capaces de cubrir las necesidades energéticas y nutricionales de los deportistas.
Consulta con un nutricionista deportivo.
Cada cuerpo es distinto y por supuesto, cada disciplina deportiva también, es por esto que la mejor forma de cuidar de la salud y el rendimiento es contar con el acompañamiento de un profesional, no hay nada mejor que un nutricionista especializado que nos apoye para identificar carencias, mejorar la digestión y proponer recetas o estrategias adaptadas a las necesidades del deportista con tolerancias para que, a pesar de estas, sea capaz de lograr sus objetivos.