Día de las Peñas en esta tarde primaveral, casi veraniega en Coruña, día de recordatorios como el acaecido ayer de los veinticinco años de celebración de la consecución del título de liga, llegaba en la hora del café el encuentro del Deportivo ya salvado y Granada con el estreno de Pacheta en el banquillo para lograr la clasificación para el playoff de ascenso a Primera División.
Gilsanz realizaba cambios en un partido que el Deportivo se lo tomó como pretemporada, jugó Parreño en la portería, apostó por Cristian Herrera en lugar de un Yeremay con molestias, regreso Mfulu a la alineación junto a Villares pero no se notó si jugaba o estaba en el banquillo.
Villares fue el protagonista de una jugada que condicionó el partido, corría el minuto 9 cuando agarran al centrocampista, Villares fue tan “honesto. Debería haberse tirado” según palabras de Gilsanz, que no se tiró y el árbitro no decretó penalti, aprovechaba Rebbach para marcar gol, que generaba polémica ya que parecía fuera de juego pero el árbitro y el VAR dieron validez al gol.
En el 29 Tsitaishvili ponía el segundo tanto y ampliaba el marcador del Granada, demostrando que la defensa del Deportivo estaba horrible en la tarde de hoy.
En el descanso Gilsanz realizaba dos cambios, retiraba a Mfulu y Soriano y entraban Charlie Patiño que era de lo poco salvable y Hugo Rama, el Deportivo parecía algo mejor, sobretodo con la entrada de Barbero que suplía a Diego Gómez y jugaba junto a Eddahchoury arriba, de hecho el propio Barbero ponía emoción al poner el 1-2 en el marcador y daba ligeras esperanzas de poder al menos sumar un punto, pero en un minuto se borró esas esperanzas al poner el Granada el tercer tanto.
Al finalizar el encuentro, llegaba más emoción por parte del árbitro que parecía querer ser el protagonista de la película, pitaba penalti a favor del Deportivo que convertía Yeremay y ponía emoción otra vez por la posibilidad de lograr al menos sumar un punto que no llegó, lo que sí llegaba era tarjeta roja del árbitro a Iván Barbero.
El Deportivo parece estar de vacaciones con la salvación ya conseguida, y la afición de Riazor ya pide cuentas y cantaba esta tarde en el estadio que contaba con la presencia de Escotet, “Benassi vete ya” y “Soriano vete ya”.