’Manual anticapitalista de la moda’ de Tansy E. Hoskins

La moda es política. Desde las alfombras rojas de la Gala del Met hasta las compras online, la ropa cuenta historias de desigualdad, colonialismo y crisis climática. En Manual anticapitalista de la moda, la galardonada periodista británica Tansy E. Hoskins deshila la industria para mostrar lo que se oculta tras nuestras prendas.

Este no es un libro de tendencias, sino un análisis crítico del sistema que sostiene la moda globalHoskins muestra cómo la ropa refleja relaciones de poder: explotación laboral, racismo, devastación ambiental, control de los cuerpos, monopolios mediáticos y desigualdad económica. 

El capitalismo —especialmente en su forma neoliberal— ha transformado la industria con desregulación, privatización, precarización laboral y fomento del consumo a crédito. Un modelo que no solo agrava la desigualdad, sino que también explota nuestras emociones, haciéndonos sentir insuficientes, feos o pobres para empujarnos a comprar más. 

Este mismo sistema conduce a millones de personas a situaciones límite: desde talleres de Bangladesh hasta las pasarelas de París. Mientras trabajadores arriesgan su vida por salarios de miseria, se torturan animales, se extraen combustibles fósiles y se vierten químicos tóxicos al planeta.

A lo largo del libro, Hoskins recurre a Karl Marx para explicar cómo el capitalismo convierte la moda en mercancía, símbolo y deseo, pero también en instrumento de explotación. Así, la pregunta que atraviesa toda la obra es: ¿y si la moda pudiera existir sin capitalismo?

Ser anticapitalista no significa atacar marcas específicas, sino cuestionar el sistema que permite y reproduce la explotación. Como escribió Audre Lorde: «No existe una lucha monotemática porque no vivimos vidas monotemáticas». Hablar de moda es también hablar de neoliberalismo, racismo, extractivismo y desigualdad de género.

Aunque crítica, Hoskins reconoce el poder creativo de la moda que, sin embargo, atrapada en la lógica de mercado, se vuelve inaccesible, ansiosa y dañina. Para la autora, la «moda verde» o el consumo ético no bastan: es necesario transformar el sistema de raíz.

Contra el mito de que solo quienes están en la cima de la industria pueden hablar de moda, la autora defiende que todos tenemos —por ser parte del sistema— el derecho de responder. La industria influye constantemente en nuestras vidas, y sus ideas deben ser desafiadas

Este libro es una invitación a mirar la ropa con otros ojos y a imaginar un sistema distinto, justo, sostenible y verdaderamente creativo.

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