El Grupo Municipal del Partido Popular considera que las declaraciones del BNG sobre el proyecto de la planta de biometano de Coeses evidencian el enfado de Rubén Arroxo ante el hecho de que dicho proyecto no siga adelante.
Según el PP, el teniente de alcalde demuestra, una vez más, que no le interesan ni los vecinos de las parroquias afectadas ni el futuro de la ciudad, sino únicamente usar cualquier asunto como excusa para atacar a la Xunta de Galicia, al Partido Popular y a Elena Candia.
«Falta de preocupación» y contradicciones del BNG
El PP recuerda que el señor Arroxo conocía este proyecto de planta de biometano en Coeses desde diciembre de 2021 y, a pesar de ello, no se reunió jamás con los vecinos hasta junio de 2024, tras saber que el Grupo Municipal del PP ya había mantenido un encuentro con ellos. Para el PP, Rubén Arroxo actuó por reacción, mostrando hasta entonces ninguna preocupación por el proyecto.
Además, el PP señala que Arroxo votó en contra de las iniciativas del PP llevadas al Pleno para hacer frente a esta problemática, negándose a ejercer las competencias municipales y «situándose de perfil, como es habitual en el BNG en los temas importantes para Lugo».
El PP también acusa al señor Arroxo de engañar a la opinión pública al presentar la declaración como Iniciativa Empresarial Prioritaria como un proceso que favorecía a la empresa, cuando en realidad «solo supone una reducción de plazos manteniendo todas las garantías». El PP recalca que fue la Xunta de Galicia quien emitió un informe desfavorable sobre el proyecto.
Asimismo, el PP sostiene que Arroxo «falta a la verdad» cuando se refiere a la moción presentada por el BNG en el Parlamento de Galicia, que no solo no contó con el apoyo del PP, sino tampoco con el de su socio de gobierno en el Ayuntamiento, el PSdeG. Ni siquiera la anterior alcaldesa, Lara Méndez, ahora diputada autonómica, apoyó esa iniciativa.
Desconexión con la realidad gallega
En el Parlamento gallego, el PP afirma que el BNG «rechazó el diálogo, optando por traer una propuesta adaptada a la realidad de Castilla y León, y no a la de Galicia, lo que demuestra su desconexión con la realidad gallega y, sobre todo, la escasa importancia que para ellos tiene el asunto de la planta de Coeses, más allá de buscar confrontación».
Además, el PP asegura que el señor Arroxo «continúa manipulando la verdad al hablar del sentido del voto en el Ayuntamiento». El PP no apoyó su iniciativa, como él afirma falsamente, pues «era un mero intento de lavado de cara, sin asumir responsabilidades y sin adoptar medidas en el ejercicio de las competencias municipales».
El PP exige al Concello que «ejerza sus competencias»
El PP defiende los compromisos adquiridos con los vecinos, tanto cara a cara como en las instituciones. Por el contrario, el PP acusa a Rubén Arroxo de «oponerse al proyecto en los medios de comunicación pero facilitar su tramitación desde el Ayuntamiento, sin tener en cuenta las restricciones que marca la ordenanza municipal de protección del medio ambiente vigente».
Desde el PP reclaman que el Ayuntamiento «ejerza sus competencias y adapte la normativa municipal para proteger a los vecinos, especialmente a través del artículo 80 de la Ordenanza Municipal de Protección del Medio Ambiente, que permite informes municipales más contundentes en contra de la implantación de la planta». Pero el gobierno local, según el PP, «no lo quiere aplicar, porque eso les impediría seguir culpando a la Xunta y haciendo oposición a la oposición».
Para el PP, Rubén Arroxo, como el conjunto del BNG, «se muestra incómodo en el gobierno: Gobernar una ciudad como Lugo requiere seriedad, dignidad y trabajo, pero él solo se siente cómodo en la pancarta, en la mentira y en la polarización».
«Lugo necesita un cambio», concluye el PP.