La nueva CSDDD: el reto de la diligencia debida en sostenibilidad que marcará el futuro de las empresas españolas

En un mundo cada vez más consciente de la importancia de la sostenibilidad, las empresas españolas enfrentan un cambio profundo en la forma de gestionar su impacto social y medioambiental. La reciente aprobación de la Directiva de Diligencia Debida en Sostenibilidad de la Unión Europea (CSDDD, por sus siglas en inglés) marca un antes y un después en la responsabilidad corporativa. 

Y es que esta normativa obliga a las grandes compañías a ir más allá de sus cuentas de resultados, incorporando la gestión de riesgos sociales y medioambientales en toda su cadena de valor. Con el fin de que conozcas un poco más sobre la CSDDD, a continuación, te explicaremos en qué consiste, qué implica para las empresas españolas y cómo herramientas como la homologación de proveedores de Nalanda Global pueden facilitar su cumplimiento. ¡Vamos a por ello!

¿Qué es la CSDDD?

La CSDDD (Corporate Sustainability Due Diligence Directive) es una directiva europea que busca promover una mayor responsabilidad social y medioambiental en las empresas. Su objetivo principal es garantizar que las compañías, especialmente las grandes, identifiquen, prevengan y mitiguen los impactos adversos que puedan derivarse de sus actividades, no solo en sus propias operaciones, sino también en toda su cadena de suministro.

La misma surge como respuesta a la creciente demanda social, regulatoria y medioambiental para que las empresas actúen con mayor transparencia y compromiso ético, contribuyendo así a la protección de los derechos humanos y del medio ambiente. En tal sentido, la CSDDD pretende integrar la sostenibilidad en la estrategia empresarial, fomentando prácticas responsables que impacten positivamente en la sociedad y el planeta.

Entrada en vigor a nivel europeo

La CSDDD fue adoptada por el Parlamento Europeo el 24 de abril de 2024 y recibió la aprobación final del Consejo de la UE el 24 de mayo de 2024, por lo que actualmente se encuentra en proceso de implementación en los Estados miembros. Pero, aunque su fecha exacta de entrada en vigor puede variar, se espera que las obligaciones principales entren en vigor en los próximos años, dando tiempo a las empresas para adaptarse a los nuevos requisitos. 

¿A qué empresas afectará?

La aplicación de la CSDDD afectará a más de 5.000 empresas:

  • Empresas de la Unión Europea (UE): aplicará a grandes empresas con más de 1.000 personas trabajadoras y más de 450 millones de facturación anual y aplicará de forma gradual:
    • 2027: empresas con 5.000 personas trabajadoras y 1.500 millones de euros.
    • 2028: empresas con 3.000 personas trabajadoras y 900 millones de euros.
    • 2029: empresas con 1.000 personas trabajadoras y 450 millones de euros.
  • Empresas de terceros países con actividades en la UE: sólo se referirá a su facturación. En 2027; afectará a las que facturen 1.500 millones de euros, en 2028; a las que tengan 900 y, en 2029; a las de 450.
  • Pequeñas y medianas empresas (pymes): no entran directamente en la propuesta aunque se verán afectadas como parte de la cadena de suministro.

Es de destacar que, la normativa establece un marco legal claro y uniforme que facilitará la supervisión y el cumplimiento en todos los países miembros, promoviendo una competencia más justa y responsable.

¿Qué implica esto para las empresas españolas?

Para las empresas españolas, la CSDDD representa un reto y una oportunidad a la vez. Como ya hemos dicho, la normativa afecta principalmente a las grandes empresas, aquellas con una facturación significativa o que operan en sectores de alto impacto social y medioambiental, pero, en realidad, su influencia se extiende en cascada a toda la cadena de suministro, incluyendo a las pymes que colaboran con estas grandes compañías.

En la práctica, las empresas españolas deberán implementar procesos de identificación y evaluación de riesgos ESG (ambientales, sociales y de gobernanza), elaborar planes de acción para abordar estos riesgos, y garantizar la transparencia y el reporting en sus informes de sostenibilidad. Además, deberán supervisar estrechamente a sus proveedores y partners comerciales, asegurándose de que cumplen con los estándares éticos y legales establecidos.

El incumplimiento de estas obligaciones puede acarrear sanciones económicas, responsabilidades civiles e incluso daños a la reputación, lo que hace imprescindible contar con herramientas eficaces para gestionar el cumplimiento normativo.

Obligaciones principales de la CSDDD

A continuación, se detallan las obligaciones clave que la directiva impone a las empresas españolas:

  • Identificación y evaluación de riesgos ESG: las empresas deben analizar en profundidad cómo sus operaciones y cadenas de suministro pueden afectar a los derechos humanos y al medioambiente. Esto incluye riesgos en sectores como el textil, agroalimentario, construcción, energía, minería, entre otros.
  • Elaboración de planes de acción: una vez identificados los riesgos, deben diseñar y ejecutar planes específicos para prevenir, mitigar o remediar los impactos negativos.
  • Obligaciones de reporting y transparencia: también obliga a las empresas a comunicar claramente sus acciones y resultados en materia de sostenibilidad, facilitando la información a stakeholders, reguladores y a la sociedad en general.
  • Supervisión de la cadena de suministro: la vigilancia y evaluación de los proveedores y subcontratistas son esenciales, asegurando que cumplen con los estándares éticos y legales.
  • Responsabilidad y sanciones: el incumplimiento puede derivar en sanciones económicas, responsabilidades civiles y daños reputacionales. La normativa busca promover un cambio cultural hacia una gestión empresarial más ética y responsable.

Sectores especialmente expuestos

La CSDDD afecta con mayor intensidad a sectores donde el impacto social y ambiental es más evidente. Entre estos, destacan:

  • Textil y moda: por su elevada huella ecológica y frecuentemente asociados a derechos laborales vulnerados en las cadenas de producción.
  • Agricultura y agroalimentación: debido a prácticas insostenibles, uso excesivo de recursos y condiciones laborales precarias.
  • Construcción: por su impacto en el medio ambiente, consumo energético y derechos laborales.
  • Industria energética: especialmente en energías fósiles, donde las decisiones afectan a la transición ecológica y a comunidades locales.
  • Minería y recursos naturales: por su impacto en ecosistemas, comunidades locales y derechos humanos.

Contribución a los ODS y al Pacto Verde Europeo

Ahora bien, la implementación de la CSDDD no solo responde a un imperativo legal, sino que también contribuye activamente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas y al Pacto Verde Europeo. Puesto que, al integrar prácticas responsables en su gestión, las empresas ayudan a reducir la pobreza, promover la igualdad, proteger la biodiversidad y luchar contra el cambio climático.

Y es que la sostenibilidad ya no es opcional; se ha convertido en un elemento central de la estrategia empresarial, por lo que esta directiva busca que todas las compañías, grandes y pequeñas, se sumen a este compromiso global.

¿Cómo pueden ayudar las herramientas de gestión empresarial en este proceso?

Dado que ahora las empresas tienen nuevas obligaciones que sumar a su gestión, como la recopilación de información cualitativa y cuantitativa y la realización de evaluaciones periódicas de sus operaciones y, en cierta medida, la de sus filiales y cadenas de valor, necesitarán de la ayuda de ciertas herramientas de gestión empresarial para hacerlo.

Una de ellas es la homologación de proveedores de Nalanda Global, la cual permite a las empresas realizar un proceso de precalificación de proveedores eficiente, asegurando que cumplen con los requisitos de sostenibilidad y compliance que exige la CSDDD.

¿Qué es la homologación de proveedores de Nalanda?

Se trata de una solución basada en la nube diseñada para verificar y certificar que tus proveedores cumplen con criterios de calidad y responsabilidad, incluyendo aspectos de compliance, sostenibilidad y ética empresarial. Este proceso de precalificación permite reducir riesgos, mejorar la transparencia y garantizar que toda la cadena de suministro respeta la legalidad y los estándares sociales y medioambientales.

Al integrar la homologación de proveedores en tu gestión, podrás:

  • Verificar la fiabilidad y solvencia de tus proveedores antes de adjudicar contratos.
  • Asegurar el cumplimiento normativo interno y externo, evitando sanciones y daños reputacionales.
  • Facilitar la colaboración con proveedores responsables, alineados con la estrategia de sostenibilidad y los objetivos de la Unión Europea.

Además, Nalanda Global también te ofrece soluciones como la coordinación de actividades empresariales, marketplace, software PRL colaborativo, directorio de proveedores y control de accesos. Todas estas herramientas simplifican la gestión de la cadena de suministro, mejoran la eficiencia y fortalecen la relación con proveedores responsables.

Recomendaciones para las empresas españolas

Para afrontar con éxito los desafíos de la CSDDD, las empresas españolas deben:

  • Adoptar una cultura de sostenibilidad y responsabilidad social, que impregne toda su estructura.
  • Implementar sistemas de identificación y evaluación de riesgos ESG, en línea con las mejores prácticas del mercado.
  • Utilizar plataformas digitales como Nalanda, para facilitar la homologación y precalificación de proveedores, garantizando su cumplimiento en sostenibilidad.
  • Capacitar a su equipo en compliance y gestión de riesgos, para mejorar la detección temprana y gestión de impactos adversos.
  • Mantener una comunicación transparente y proactiva, tanto interna como externa, sobre sus avances y desafíos en sostenibilidad.

Está claro que la nueva CSDDD representa un paso decisivo hacia una gestión empresarial más ética, responsable y alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la transición hacia un modelo económico más verde y justo.

Por lo tanto, el futuro de las empresas españolas pasa por adaptarse a las nuevas exigencias de la diligencia debida en sostenibilidad. Y contar con herramientas como la homologación de proveedores de Nalanda Global les facilitará este proceso, ayudando a cumplir con las regulaciones, gestionar riesgos y fortalecer la reputación corporativa. 

Ten presente que la sostenibilidad ya no es una opción, sino un compromiso imprescindible para construir un futuro más responsable y sostenible para todos.

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