Alarma en la red fluvial de Ourense: Cenizas tóxicas de San Mamede amenazan la potabilidad del Sil y el marisqueo gallego

El devastador impacto de los incendios que asolaron la Sierra de San Mamede (incluyendo Montederramo y Laza) ha derivado en una grave alerta ambiental por la potencial contaminación de los ríos de la provincia de Ourense. La situación se agrava con la llegada de las primeras lluvias, que arrastran toneladas de cenizas tóxicas directamente a la red fluvial.

Imágenes y videos tomados esta tarde por Maribel F. Suevos en el Concello de Maceda (Ourense) confirman el arrastre de material. La preocupación es máxima, dado que la zona está interconectada por cauces vitales:

  1. Río Maceda (Sor): Afluente del Arnoia, que a su vez desemboca en el Miño.
  2. Río Mao y Río Camba: Nacen en la Sierra de San Mamede y son afluentes indirectos o directos de la Cuenca del Sil-Bibei.

Las cenizas tóxicas procedentes de los montes quemados están siendo canalizadas hacia los ríos gallegos. La suma de la contaminación vertida a todos estos cauces genera un grave problema ambiental y de salud pública en varias escalas:

  • Riesgo de Potabilidad: El mayor peligro inmediato lo sufren los municipios que se suministran del Río Sil. La acumulación de contaminantes puede comprometer la potabilidad de las traídas de agua, exigiendo un seguimiento y filtrado extraordinario.
  • Daño Ecológico Extendido: A largo plazo, esta contaminación fluvial terminará irremediablemente en el mar. Existe una seria preocupación por el potencial daño a los bancos de mariscos de parte de la costa gallega, afectando tanto al ecosistema como a la economía local.

Las autoridades ambientales y la Xunta de Galicia deben activar de inmediato protocolos de emergencia para monitorizar la calidad del agua en las cabeceras de los ríos Arnoia, Mao y Camba, y establecer medidas de contención (como barreras o balsas temporales) que mitiguen el vertido de estas cenizas a los principales cauces.

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