Hay algo asombroso en el momento en el que un grupo de personas se junta por primera vez para hacer música. Cuando todavía puede pasar cualquier cosa. Cuando está todo por hacer: los repertorios por elegir, los escenarios por montar, la música por sonar. Es posible que todos los días se funde una banda de música en alguna parte del mundo. Son de Camagüey surgió en 2014, en Galicia, en la provincia de A Coruña.
El profesor de música Jose Antonio González, Tony, reunió a varios músicos de su ciudad natal con los que además de patria compartía inquietudes, y juntos crearon Son de Camagüey. Algunos de esos músicos, procedentes precisamente de Camagüey, una ciudad situada en el corazón de la isla de Cuba, tuvieron la feliz idea de traer a España la música popular actual de su país: la idea, en fin, de importar aquí lo que ahora mismo se está haciendo allí.
La música tradicional cubana (el son, el bolero…) es conocida en todo el mundo. Los músicos de Son de Camagüey la interpretaron durante muchos años. Pero ahora mismo en Cuba se está haciendo una música muy interesante y ellos sintieron la necesidad de traerla y compartirla en España. No solo eso, sino que además la combinan con la música tradicional de los años 60. Lo nuevo y lo viejo se dan la mano en una combinación perfecta.
Los integrantes de la agrupación son Jose Antonio González “Tony” (dirección y percusión); Samba Galder (batería); Noelio Rey (percusión y voz); Alfredo Álvarez (piano, arreglos y coros); Kirenia Martínez (voz); Geovani González (voz y percusión menor); Carlos Santos (bajo y arreglos); Hansel Luis Díez (trompeta y coros); William Díaz (trombón y coros); yGainza Cisneros (saxofón y coros).
Además de ser conocida por interpretar música cubana, Son de Camagüey ha participado con muy buena acogida en lugares tan dispares como festivales de jazz o las verbenas gallegas, donde se escucha bachata, cumbia o merengue entre otros géneros. Gracias a la experiencia profesional de sus integrantes de forma individual y a su hipnótico encanto en directo como agrupación, siempre es un acierto contar con Son de Camagüey para cualquier tipo de evento.
Un bolo suyo es como estar por un rato en Cuba casi sin salir de casa. Se mezclan los olores y los sonidos, y de pronto uno diría que hasta sube la temperatura. La música que interpretan entra por los pies en el cuerpo de quien la escucha y pasa brevemente por la cabeza antes de llegar como un misil al corazón, donde se queda largo tiempo.
Este sábado 25, a las 22 horas, tendremos otro nuevo y sorprendente concierto. Una ocasión de disfrutar de sus ritmos musicales en la Sala Garufa. Las entradas se encuentran a la venta de forma anticipada desde el jueves y el mismo día del evento en la recepción del recinto.