Más de 400.000 trabajadores y trabajadoras están supeditados a las acciones políticas encaminadas al vehículo eléctrico.
La Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT ha lanzado una seria advertencia sobre la situación crítica que atraviesan los talleres de “barrio” y los pequeños concesionarios de automoción, un sector histórico que da empleo a miles de personas trabajadoras y que, según el Sindicato, se encuentra “cada vez más asfixiado por los costes, la falta de apoyo institucional y un modelo de transformación que está dejando atrás a las pequeñas empresas y sus plantillas”.
Desde UGT FICA denunciamos que la transición hacia el vehículo eléctrico, la digitalización de la automoción y la concentración empresarial están golpeando especialmente a los negocios de proximidad, muchos de ellos familiares, que durante décadas han garantizado el mantenimiento y reparación de vehículos en barrios y municipios de todo el país.
“Se habla constantemente de innovación, sostenibilidad y movilidad del futuro, pero nadie pone el foco en quienes mantienen el sector funcionando cada día. Los talleres de barrio son una pieza esencial de la economía y del empleo local, y hoy están en peligro”, señala el secretario del Sector Automovilístico de UGT FICA, Jordi Carmona.
El sindicato alerta de que cientos de pequeños talleres afrontan una situación límite ante el incremento continuado de los costes energéticos, alquileres, suministros y equipamiento técnico, unido a las elevadas inversiones que exige la adaptación a las nuevas tecnologías de los vehículos eléctricos e híbridos.
A esta presión económica se suma la creciente dificultad para encontrar mano de obra cualificada y el deterioro de las condiciones laborales en parte del sector. UGT FICA denuncia que muchos trabajadores y trabajadoras soportan sobrecarga de trabajo, salarios insuficientes y una creciente incertidumbre sobre el futuro de sus empleos.
“La automoción está cambiando a gran velocidad, pero no se puede permitir que esta transformación se haga sacrificando empleo, precarizando plantillas o condenando al cierre a miles de pequeños talleres” remarca Jordi Carmona.
Proliferación de grandes grupo
UGT FICA considera especialmente preocupante el avance de modelos empresariales que concentran el mercado en grandes grupos y cadenas, debilitando progresivamente el tejido tradicional de talleres independientes y de proximidad. Según el sindicato, esta situación no solo pone en riesgo puestos de trabajo, sino también un servicio esencial para millones de ciudadanos.
“Cuando desaparece un taller de barrio no solo cierra un negocio; desaparece empleo cualificado, cercanía con el cliente y actividad económica en nuestros barrios y municipios”, apunta Jordi Carmona.
Ante esta situación, UGT FICA reclama un plan urgente de apoyo al sector que incluya medidas laborales, industriales y formativas para garantizar la supervivencia de los talleres de proximidad y proteger el empleo.
Entre las principales reivindicaciones del sindicato destacan:
- Garantías reales de mantenimiento del empleo durante la transición energética y digital.
- Ayudas públicas para la modernización tecnológica de pequeños talleres y concesionarios.
- Formación continua, gratuita y especializada para adaptar a las plantillas a las nuevas tecnologías.
- Refuerzo de la negociación colectiva y mejora de salarios y condiciones laborales.
- Medidas específicas para asegurar el relevo generacional en los oficios de automoción.
- Participación activa de los sindicatos en los procesos de transformación industrial.
UGT FICA insiste en que la transformación del automóvil debe hacerse “con los trabajadores y trabajadoras dentro” y no a costa de quienes han sostenido históricamente el sector.
“El futuro de la movilidad no puede construirse dejando atrás a miles de trabajadores y pequeños talleres que llevan décadas garantizando un servicio esencial a la ciudadanía. Defender los talleres de barrio es defender empleo digno, economía local y cohesión social”, concluye Jordi Carmona.